Dejemos atrás los “¿Qué quieres para Navidad?”
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os pedidos para Navidad nos acechan como una epidemia durante esta época del año. Los periódicos dedican espacios enteros a secciones con cartas a Papa Noel. En los centros comerciales, se pueden observar largas colas de niños esperando poder llegar hasta el trono de Santa para compartir sus pedidos con esta legendaria figura de rojo, y muchos adultos inconscientemente contribuyen a dar un enfoque materialista a esta festividad, preguntándole a los pequeños, “Qué te va a regalar Santa este año?”.
¿Qué deben hacer los padres que desean que sus hijos desechen este aspecto materialista de la Navidad y aprovechen esta época de oportunidades espirituales maravillosas para mirar a su Salvador? Abandone el status quo, abrace esta festividad y siga una observancia que sea mejor.
Una Navidad centrada
en Cristo
Las Escrituras nos dicen que no debemos conformarnos a este mundo. ¿Y qué forma más apropiada de reflejar esa diferencia que en la forma como celebramos el nacimiento de nuestro Salvador, quien se hizo carne y moró entre nosotros? Escoja rechazar el exceso y auto-indulgencia que caracteriza las Navidades y enfoque a Cristo en su familia.
Considere estas sugerencias:
1. Haga que a principios de la temporada navideña los miembros de la familia escojan nombres de entre ellos, y se conviertan en el “ángel” secreto de esa persona. Durante todo el mes, estos “ángeles” secretos realizarán gestos sencillos de gentileza hasta que sus identidades sean reveladas la noche de Navidad. Los ángeles pueden realizar tareas por esa persona, tenderle su cama, darle un trato especial o cualquier gesto personal y creativo.
2. Planifique la participación de la familia en el ministerio de la caja de zapatos, que significa llenar una caja de zapatos con artículos recomendados para niños necesitados. Un recorrido en grupo a la tienda de compras por un dólar le da un verdadero sentido de involucramiento en esta aventura. También pueden incluirse notas personales conteniendo testimonios cristianos, y podemos orar por aquellos que recibirán nuestras cajas.
3. Haga que su hijo escoja un compañero de clases y le haga llegar una gentileza en secreto.
4. Aliente a sus hijos para que hagan contribuciones a los ministerios de la iglesia durante estas festividades.
5. Escoja un proveedor de servicios y hónrelos con una nota y alguna preparación hecha en casa. Nosotros lo hemos hecho con nuestro farmacéutico, con los empleados de un restaurante local, un vecino y un doctor.
Una Navidad preparada
Planificar por adelantado es el ingrediente más importante para tener una Navidad centrada en Cristo. Decida con anticipación cuáles proyectos son apropiados y factibles. Quizás lo más importante por hacer sea el crear un énfasis espiritual en el hogar con la debida anticipación. Una forma excelente de hacerlo es a través de la observancia del Adviento (Advenimiento) u otro método visual para enseñar la verdad.
Adviento significa “venida” y su propósito es preparar los corazones para el nacimiento del Salvador. La celebración puede ser tan simple como la compra o elaboración de un calendario con ventanas que se abren cada día hasta el 25 de diciembre. También es apropiado para este propósito realizar una descripción gradual de la natividad, acompañada por las Escrituras.
Este puede ser un tiempo de deliciosa creatividad, utilizando historias, canciones, Escrituras y la participación familiar. Lo importante es comenzar cuatro semanas antes de Navidad y pasar una noche a la semana discutiendo uno de los siguientes temas:
a. Las profecías del Antiguo Testamento que hablan del nacimiento de Cristo.
b. El rol de los ángeles.
c. Las visitas de los magos y los pastores.
d. María y José.
e. El nacimiento de Jesús.
También puede ser muy significativo decorar un “árbol con los nombres de Jesús”. Este es un pequeño árbol cubierto con ornamentos que representan los nombres con que la Biblia se refiere a Jesús.
La suma diaria de estos símbolos mientras se leen las Escrituras correspondientes provee un breve, pero rico tiempo devocional para niños y adultos.
Nosotros utilizábamos veinte símbolos que colocábamos envueltos en una canasta, y que luego íbamos abriendo cada día. Jesús puede ser observado como la Luz del Mundo (un pequeño foco o vela), el Rey de reyes (una corona de papel), la Resurrección y la Vida (una cruz), el Buen Pastor (figura de plástico), etc. Las Escrituras están llenas de referencias como estas.
Kathy Collard Miller ha escrito acerca de utilizar una caja de regalo conteniendo objetos que podemos relacionar con verdades acerca de nuestra fe. Un poco de plastilina puede conducirnos a una conversación acerca del deseo de Dios de moldearnos a su imagen, una imagen del mundo nos recuerda que él es nuestro Dios Creador, un bote de juguete puede llevarnos dentro de la historia acerca de Jesús calmando nuestros temores, y así sucesivamente. Estos también pueden ser abiertos diariamente hasta Navidad.
Permita que sus hijos tengan acceso a un juego para niños acerca de la Navidad. A ellos les encanta reconstruir su propia versión una y otra vez. Mi hijo menor disfrutaba tanto de sus figuras plásticas que en uno de sus cumpleaños (6 de enero) estas se colocaban alrededor del pastel, y en el último de sus cumpleaños (su quinto) ¡fueron colocadas encima del pastel!
Es posible “preparar” maneras simples y sencillas de mantener el enfoque en Jesús durante toda la época y a la vez enseñar verdades espirituales en forma divertida.
Una Navidad práctica
Demasiado a menudo durante esta época las familias incurren en grandes deudas por compulsión, o por sentido de obligación o únicamente para impresionar. A menos que tome las decisiones correctas, usted puede estar cometiendo errores en la administración de su presupuesto.
Presupueste con anticipación, fije límites, y si es posible, compre durante todo el año. Esto evitará las compras compulsivas o de último momento. Yo mantengo un cuaderno de notas y voy preparando una lista con sugerencias posibles para dar a alguien según el deseo o voluntad que expresa.
Dé regalos de corazón. Los presentes que reflejan su interés por las necesidades de una persona, sus deseos o circunstancias individuales, son siempre bienvenidos, pero estos no tienen que ser costosos.
Una amiga disfruta de la salsa de miel de mostaza que preparan en un restaurante en particular. ¡Yo pedí paquetes adicionales y le obsequié un frasco de este manjar!
Sea creativo, no extravagante. Uno de los regalos favoritos de mis hijos, que les doy antes de su ingreso a la escuela, es un mini-álbum que les preparo para su tercera Navidad. Solicito fotos a todas las personas de sus vidas: la familia, los amigos, sus niñeras, sus maestros de la escuela dominical, sus mascotas, etc. Las coloco en un álbum pequeño y de poco precio, y a ellos les encanta.
Dé obsequios de crecimiento. La Navidad es un tiempo oportuno para alentar el crecimiento espiritual. Escoja libros apropiados o casetes que enfoquen una necesidad, expandan la inteligencia o alimenten la curiosidad. Esté alerta y céntrese en áreas de interés.
Una Navidad predecible
Probablemente nada toca tanto el corazón y el alma en la Navidad como las tradiciones. Ciertos alimentos, reuniones familiares y la asistencia a actividades anuales fortalecen los lazos que unen. Cuán apropiado es entonces que algunos de estos eventos “predecibles” apunten a Jesús.
Brinde a Jesús una fiesta de cumpleaños. Algunas iglesias auspician fiestas para niños que enfatizan en el nacimiento de Jesús. Mis cuatro hijos dan una fiesta e invitan a sus primos. Centramos las actividades alrededor de la historia de la Navidad y cantamos el Feliz Cumpleaños a Jesús.
Ore por las familias que envían sus tarjetas. Algunos hogares utilizan esta práctica durante todo el año para recordar a los amigos. Nosotros tomamos una tarjeta cada día antes de Navidad y oramos por ellos.
Planifique una noche fuera en familia. Visite un show de luces o un recorrido por la Natividad. Las iglesias en la comunidad algunas veces auspician buenas representaciones de la historia de la Navidad.
Cree una tradición de bendiciones. Yo utilizo la Navidad para celebrar la vida de mis cinco hijos (uno fallecido). Cada uno de ellos recibe un arreglo que representa un evento especial que haya sucedido en sus vidas durante el último año. Un aeroplano representa un viaje hecho en avión por primera vez, un corazón de natividad es un recordatorio que ese hijo dio su “corazón” a Jesús recientemente. Mi hija ya fallecida recibe un ángel cada año.
Si no tenemos cuidado los “pedidos de Navidad” pueden apoderarse de nosotros. Pero, con la dirección y sabiduría de Dios, podemos programar una Navidad preparada, práctica y predecible, centrada en Cristo.
Lettie Kirkpatrick