Embotellamiento Teológico
Primera parte de la discusión sobre "los cambios".
En los días anteriores a la mecanización de la industria de los árboles maderables, la forma más fácil de transportar árboles caídos era hacerlos flotar en los ríos. Balsas informales, a veces hechas de miles de troncos, eran arrastradas por la corriente hacia los aserraderos.
La mayor parte del tiempo esto funcionó. Pero a veces un tronco chocaba contra un obstáculo. Otros troncos se apilaban. Esto era conocido como un atascamiento de troncos.
Algunos de nosotros estamos sufriendo un atascamiento de troncos emocional e intelectual por todos los cambios que nuestra iglesia ha pasado en los años pasados. Puede ser frustrante y aun alarmante. Tal vez tratamos de ignorarlo por un momento, pero nuestras emociones siguen acumulándose.
Liberar un atascamiento de troncos no es fácil. Hombres con largos postes, un poco de valor y un formidable juego de piernas se movían cautelosamente sobre los troncos enredados para encontrar la causa del bloqueo y desencajar los troncos. Ellos planeaban sus movimientos cuidadosamente. Si eran precipitados o torpes, podían ocurrir accidentes y personas podían resultar heridas.
Necesitamos encontrar qué es lo que está causando nuestro atascamiento y permitir que las cosas se muevan otra vez. Un buen lugar para empezar podría ser... bueno, dónde? Nacer de nuevo? El sábado y los días santos? La naturaleza de Dios, quizá? O el aparente abandono de la profecía como parte de nuestro mensaje?
¿Dónde empezar?
Hace algunos años, uno de nuestros ministros que visitaba Irlanda se encontró desesperadamente perdido. Él le pidió a un anciano instrucciones para llegar a Dublín.
El anciano pensó por un momento, y luego dijo: "Bueno, si yo fuera para Dublín, no empezaría desde aquí". Podemos reírnos, pero realmente su consejo fue bastante sensato: no elijamos la ruta más difícil si tenemos otras alternativas.
Un cambio doctrinal en particular podría ser su punto difícil. Pero es más probable que realmente sea sólo un síntoma del bloqueo y no la causa. Las discusiones doctrinales pueden volverse argumentos acalorados y es allí cuando los accidentes suceden y las personas resultan heridas. Y la real obstrucción no se elimina, y dentro de poco, todo está atascado de nuevo. Así que aunque puede parecer que tenga sentido empezar con algún cambio doctrinal específico, no deberíamos empezar allí.
Algunas preguntas básicas
Así como con un atascamiento real de troncos, una vez que decidimos confrontar lo emocional, el problema puede parecer abrumador al principio. Solamente observe ese desorden! Por qué necesitamos cambiar tanto? Cómo pudimos estar tan equivocados? Por qué permitió Dios que personas sinceras cometieran tantos errores?
Estas son preguntas difíciles, y nos llevan a otras aún más incómodas: No tuvimos nada correcto? Y cómo sabemos que ahora estamos en lo correcto? Lo hemos estado alguna vez? Hemos desperdiciado nuestra vida? Pueden todas esas iglesias estar en lo correcto? Por qué no nos unimos a alguna de ellas?
Estas preguntas son realmente el meollo de lo que nos está preocupando a muchos de nosotros. A veces no es mucho el cambio en sí mismo, pero las implicaciones de aceptarlo bloquea el progreso. Mantengamos esto en mente a medida que probemos y entendamos las cosas.
¿Estuvo el Sr. Armstrong equivocado?
Por años, el Sr. Armstrong fue una influencia poderosa y positiva en nuestras vidas. Él sinceramente trató de enseñarnos a evaluar nuestras acciones y creencias por medio de la Palabra de Dios. Lo amamos y lo respetamos, por eso es natural que seamos defensivos cuando su reputación trata de ser socavada. No olvidemos, sin embargo, que una de las expresiones favoritas del Sr. Armstrong fue: "No me crea a mí, crea a la Biblia". Él nos enseñó a valorar la verdad. Esto quizá es aun un legado más valioso que los puntos presentes de la verdad que aprendimos de él, y existen muchos. Decir que hemos rechazado todo lo que el Sr. Armstrong enseñó es una exageración ridícula.
El Sr. Armstrong a menudo nos recordó que lo más difícil para una persona es admitir que está equivocada. Estaba en lo correcto. Quizá podemos fácilmente no hacer caso de los pequeños errores. Pero admitir que hemos estado equivocados en los asuntos más importantes socava nuestros fundamentos espirituales e intelectuales.
Es difícil admitir que el Sr. Armstrong cometió algunos errores significativos en su entendimiento. Como resultado, algunos asuntos que pensamos que estaban en lo correcto hace tiempo debían revisarse de nuevo. Eso puede ser una experiencia agridulce, algo así como redecorar nuestra casa. Algunos artículos de los cuales los decoradores desean deshacerse son cosas que pensamos que eran accesorios fijos y no nos podemos imaginar la vida sin ellos. Si les permitimos cambiarlos, qué cambiarán después de eso?
Así que cuando las creencias antiguas queridas se retan, no debemos sorprendernos cuando un atascamiento de troncos se empieza a formar.
Pero el hecho es que en algunas áreas importantes de entendimiento nuestra iglesia ha estado equivocada. Algunas de nuestras creencias no eran tan exactas bíblicamente como pensamos. Algunas de las creencias que amamos debieron modificarse o aun abandonarse. Y debemos enfrentar la realidad de que algunas iglesias que pensábamos que eran falsas, no lo eran después de todo.
Es difícil admitir que hemos estado equivocados. Pero ser capaz de decirlo y hablar en serio es un importante paso hacia el rompimiento del atascamiento emocional. Pero recordemos que admitir que nuestra iglesia ha cometido errores no es lo mismo que decir que nuestra iglesia es un error. Estos tiempos de prueba son evidencia de que Dios nos toma seriamente. Él corrige a aquellos con quienes está trabajando como Hebreos 12:11 nos recuerda: "Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza". Pero no ignoremos el resto de ese versículo: "Pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados".
Pero, ¿cómo pudimos estar tan equivocados?
Esta es una buena pregunta. Fuimos una iglesia sincera y dedicada. Oramos, estudiamos y tomamos nuestra fe muy seriamente. Renunciamos a trabajos, relaciones familiares y aun en algunos casos a vidas, por lo que creíamos. Le pedimos a Dios dirigirnos y guiarnos. Estaba él jugando con nosotros?
No. Para una iglesia cometer errores en el entendimiento no es una señal de que Dios no está con ellos. Ningún grupo de personas pudo estar más motivado o ser tan sincero como los apóstoles originales y las congregaciones que ellos levantaron. Pero al igual que nosotros, ellos tuvieron algunos puntos ciegos.
En la última cena, Jesús les advirtió que su entendimiento no estaba completo. "Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar" (Juan 16:12). En los primeros años, el Espíritu Santo los acompañó a lo largo del camino hacia la verdad, pero no hacia toda la verdad, ni al mismo tiempo.
Por ejemplo, ellos claramente creían que Jesucristo retornaría en el tiempo de sus vidas. Creyendo que quedaba poco tiempo, ellos urgían a sus hermanos a que lo dejaran todo y se concentraran en "el reino que pronto vendría". Suena familiar? Qué consejo le hubiera tenido que dar Pedro o Pablo en los primeros años de la iglesia del Nuevo Testamento si les hubiésemos preguntado si podríamos tomar un plan de pensiones?
A medida que los años pasaban y Jesús no retornaba, su iglesia tuvo que reevaluar su situación y prepararse para una mayor espera. Y considere esto. Es obvio para nosotros ahora que Dios considera que todos los seres humanos deben salvarse y que Jesucristo es el Salvador de todos nosotros. Esto al menos no es controversial, pero lo fue una vez.
Para nosotros este es casi un aspecto evidente del evangelio. Pero los asociados cercanos de Jesús no lo entendieron realmente hasta muchos años después de su muerte y resurrección. Ellos lo predicaron, pero parecía que no habían entendido las implicaciones. Pedro había estado con Jesucristo día y noche por cerca de tres años y había sido dirigido por el Espíritu Santo por mucho más tiempo. Pero él aún necesitaba un milagro para aceptar que los gentiles podían ser llamados y salvados (Hechos 10).
Los temas planteados por los cristianos gentiles causaron un atascamiento teológico que amenazó bloquear el progreso inicial de la iglesia. Solamente una conferencia explosiva (Hechos 15) rompió el estancamiento para que la obra continuara. Aun así algunos de los líderes judíos parecían poco dispuestos para aceptar la decisión. Quizá estos gentiles incircuncisos estaban bien en el área de influencia de Pablo, pero no "en el patio de su casa".
Cómo pudieron ellos estar tan equivocados? Por qué no hizo Jesús claro como el cristal este punto vital de la gran comisión desde el principio?
Podemos especular que Dios no nos ha dado la respuesta definitiva a esa pregunta. En un sentido es reconfortante saber que una iglesia que era incuestionablemente la iglesia de Dios y que la gente que estaba sin duda guiada por el Espíritu Santo estaba en realidad cegada a algunos puntos importantes de la verdad. Así como con ellos, Jesús también tiene muchas cosas que decirnos y algunas son difíciles de sobrellevar. Esto no invalida nuestro pasado, pero debería hacernos muy dispuestos a escuchar ahora.
Pero, cómo pueden las iglesias creer tan diferentemente y seguir siendo cristianas? No debería la iglesia ser una?
Este es un punto difícil para algunos de nosotros. Creímos que éramos los representantes modernos de Dios "la única y verdadera iglesia". Esto obviamente hacía a las demás falsas.
Aceptábamos que había probablemente algunos pocos cristianos en otras iglesias (aunque la lógica de por qué Dios llamaría verdaderos cristianos en iglesias falsas era difícil de seguir).
Ahora aceptamos que hay otras iglesias que son cristianas y debemos aceptar a sus miembros como compañeros creyentes, aun cuando ellos no hagan las cosas exactamente como nosotros las hacemos.
Pero, cómo puede ser esto? No oró Jesús sobre todas las cosas para que su iglesia fuera una? No trató Pablo de preservar la unidad de la fe? Está Cristo dividido después de todo?
Nuestra iglesia se ha identificado muy estrechamente con las congregaciones del Nuevo Testamento. Algunos de nosotros se han referido a ellos medio en broma como "la Iglesia de Dios Universal en sandalias".
Sabemos que las congregaciones en Corinto, Éfeso, Tesalónica, Roma, Antioquía y Jerusalén fueron todas cristianas. Pero quizá nunca nos dimos cuenta de cuántas diferencias había entre ellas. El libro de Hechos muestra que las iglesias del Nuevo Testamento estaban unidas en sus creencias, pero no siempre en la forma que las practicaban.
Veamos Hechos 21:17-26. Nos habla de un incidente que sucedió muchos años después de la Conferencia de Jerusalén, donde se decidió que los gentiles no estaban sujetos a ciertos rituales del antiguo pacto. Pero evidentemente había aún muchas diferencias entre los judíos y gentiles cristianos. De hecho, parece como que había más diferencias entre las iglesias en Jerusalén y, especialmente Éfeso, que las que hay ahora entre nosotros y algunas denominaciones que pensábamos que eran falsas".
Qué hubiéramos hecho con miembros que pensaban que tenían que ir al templo y afeitarse la cabeza para romper un voto? Hubiéramos pagado por ellos? Nos hubiéramos unido a ellos para mantener la paz? Pablo lo hizo.
Creer que somos la única iglesia puede volvernos muy exclusivos. Hemos dicho cosas y hecho cosas que han sido injustas, farisaicas y arrogantes. Es algo de lo cual necesitamos arrepentirnos y dejarlo atrás.
Pero entonces, ¿no acabaremos como todos los otros?
La meta de una iglesia no es tan diferente de la de otras iglesias. Es volverse como Jesucristo. Por qué deseamos ser diferentes de personas que están tratando de hacer esto?
Como todas las iglesias, tenemos creencias y prácticas que nos hacen diferentes. Estas son conocidas como nuestras características distintivas. Ellas son las que nos hacen ser nosotros, pero no nos hacen inherentemente cristianos. Con tal de que ellas sean defendibles bíblicamente no hay razón para cambiarlas. Pero no es necesario rechazar o condenar a personas que simplemente han contestado algunas preguntas de fe y doctrina de manera diferente. Si ellos están tratando de volverse más como Cristo, podemos caminar, trabajar y aun aprender de ellos.
Qué queremos decir con "personas que han respondido algunas preguntas de fe y doctrina de manera diferente"?
Ciertamente la Biblia o quiere decir lo que quiere decir o no. De otra manera, cómo podemos confiar en ella? Y si los estudiosos no se pueden poner de acuerdo en lo que significa, qué esperanza tiene cualquier otra persona?
Oh, sí. Esta es potencialmente la causa de un gran embotellamiento. Lo discutiremos en otra ocasión.