La Voluntad de Dios a pesar de
Hace 3 años fui diagnosticada con cáncer de mama también mi pulmón derecho, mi estómago, y mi ovario derecho estaban afectados. Al oír al medico mencionar la palabra cáncer y que sólo tenia 2 meses de vida sentí que el mundo dio vueltas y pensé que todo lo que había hecho hasta entonces tenía que cambiar, mis hijas no tendrían madre dentro de poco tiempo, ¿Quien le pondría el vestido de novia a Lily? y ¿quien le ayudaría a Elenita en su graduación?, ¿quien hablaría con mi maravilloso esposo, cuando esté ya mayor?, ¿quien cuidaría de El?... Fueron muchos los pensamientos que inundaron mi cabeza aun así mi fe de muchos años y de tantos sermones me hacían meditar como si nunca hubiera esperado tal dificultad.
Salí de la clínica con mis exámenes subí al carro con mi esposo, ninguno de los dos teníamos palabras ni explicación ante tal dificultad. Hasta ese momento no teníamos ni idea de qué haríamos, sabíamos que no éramos dueños de nuestro futuro.
Al llegar a nuestra casa estaba mi niña de 10 años en la puerta y su pregunta me sacó de mis pensamientos: ¿Mamá, verdad que te vas a sanar? En ese momento mi fe apareció venida desde el cielo, sentí una fuerza tan grande e inexplicable. Y pensé ¿cómo un ser humano ante la pregunta de un ser tan amado pequeño e inocente se atrevería a pronunciar un no? La voluntad de Dios apareció a pesar de mi propia humanidad. Y le respondí a mi hija Sí mi amor Dios me va a curar y sobreviviré hasta cuando Él quiera.
Lloramos mucho todos y ese día oramos a Dios y le dijimos que nos poníamos totalmente en sus manos y que dejábamos su voluntad en nuestra vida, y que nos guiara a donde deberíamos de ir, Él nos guió al mejor médico y me sometí al tratamiento con la fe de que Él tenia todo en sus manos. Este ha sido el mejor tiempo de mi vida, me di cuenta de cuánto nos ama nuestro Padre y también que había una razón y que no debía preguntar ¿por qué? a mi Señor . Desde entonces me dediqué a ayudar a personas con cáncer y a darles mucho apoyo en la palabra de Dios y a poder dar una esperanza. Lo que hace 3 años fue una pregunta hoy es una respuesta para todos los que tengan una enfermedad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece, aún seguiré confiando que el Señor me lleva de la mano.
Escrito por: Liliana de Díaz esposa del pastor Mauricio Díaz de Honduras
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