Por Joseph Tkach
Es nuestro placer informarles que Héctor Barrero ha sido nombrado Desarrollador de Misiones y Director Denominacional para Latinoamérica. Héctor pastorea la congregación en Bogotá, Colombia, y por varios años ayudó y ha tenido como mentor a Charles Fleming, a quien ahora reemplaza en Latinoamérica. Este nombramiento hace posible que Charles dedique toda su atención a las necesidades del Caribe, algo que no ha podido hacer durante los últimos diez años, durante los cuales ha tenido que servir a las dos regiones.
Como Desarrollador de Misión para Latinoamérica, la responsabilidad principal de Héctor será capacitar a los líderes congregacionales con las habilidades necesarias para pastorear y liderar las congregaciones en misión. Como Director Denominacional, él asegurará que las enseñanzas doctrinales y los estándares éticos de la denominación sean enseñados y mantenidos en todas nuestras iglesias en la región, y que la administración de la iglesia en cada país sea conducida de conformidad con los estándares de la iglesia y con las leyes de cada país.
Héctor llega a esta labor con una fuerte pasión por la misión y el evangelismo. Estamos agradecidos porque Dios ha levantado un líder dedicado para que nuestras iglesias en Latinoamérica puedan mantener el impulso y el celo que Charles trajo a la región.

Carta de Charles Fleming:
Como han leído en la carta del Sr. Tkach, la iglesia ha nombrado a Héctor Barrero como el nuevo Desarrollador de Misión y Director Denominacional para todos los países de Latinoamérica. Como ustedes saben Héctor pone en el trabajo sus fuertes dones espirituales y una pasión por el Señor Jesucristo. Él y Paulina les servirán con amorosos corazones pastorales y una fuerte pasión por la misión y el evangelismo. Sé que ustedes le darán la bienvenida a Héctor a sus nuevas responsabilidades y le darán su completo apoyo. Estoy seguro de que Héctor les va a escribir en un par de días.
No puedo cerrar este capítulo de mi vida sin reconocer públicamente el papel de mi Carmencita. Para muchos de ustedes ella fue la persona de la que escuchaban pero que no conocieron sino hasta el año pasado cuando ella finalmente pudo acompañarme en algunos de mis viajes. Esto es porque cuando comenzamos esta aventura nuestros hijos tenían 13, 11 y 9 años de edad. ¡Hoy ellos tienen 23, 21 y 19! Durante los primeros cinco años (1996 al 2001) mantuve un registro de mis viajes y descubrí que estuve un promedio de 112 días al año fuera de casa. Ella era, en efecto, una madre sola durante casi la tercera parte de cada año durante esos años. No puedo expresar adecuadamente mi gratitud por los sacrificios de ella y su labor de amor tras las escenas, pero le agradezco por su amor, estabilidad y el apoyo en oración que ella me proporcionó a mí y a los niños.
El futuro es brillante. Con Héctor y Paulina pudiendo concentrarse en las necesidades de ustedes, y con la visión de ellos dentro de la cultura, sé que ustedes prosperarán. También espero poder brindar atención a muchas cosas en el Caribe que han sido abandonadas o que no se les ha dado la atención que merecen.
Gracias por su amistad, su apoyo y los muchos recuerdos felices. Aunque nuestra relación de trabajo está cambiando, la amistad y el amor fraternal continúan. Y eso es lo que en realidad importa, así que sigamos orando unos por otros.
Carta de Héctor Barrero:
Queridos hermanos:
Con Paulinita estamos sobre todo sorprendidos por la inmensidad de la gracia de Dios en nuestra vida. Consideramos un honor poder servirles.
Doy gracias al Sr. Fleming quien tan pacientemente me ha estado ayudando y capacitando durante años y aún lo hace. También al Sr. Randal Dick por su confianza y respaldo, igualmente al Sr. Tkach.
Cuando pienso detenidamente en nuestra denominación me conmuevo por toda nuestra historia llena de momentos felices, de recuerdos hermosos, pero también de momentos muy tristes que han causado profundo dolor en muchos. El Señor Jesucristo nos ha amado desde siempre. El ahora quiere que le sirvamos para anunciar Su Gracia, para reedificar una iglesia limpia y pura para él, que le rinda gloria y honor.
Quiero animarles a que juntos busquemos al Señor Jesucristo, nuestro Señor y Salvador y le ofrezcamos nuestra vida como sacrificios vivos para que El nos use con Su poder conforme a Su voluntad perfecta. El nos ha preparado durante años y este puede ser el momento en que nos va a usar poderosamente después de habernos probado y hallado fieles.
Sigamos juntos adelante en la misión para la cual nos ha llamado. No hay ningún otro llamado ni propósito más alto que el llamado de Dios.
Gracias por sus oraciones para que Dios me de Su favor, la sabiduría, la prudencia y la capacidad para cumplir la labor que me ha sido asignada.
Copyright © 2006 Iglesia de Dios Universal