“Sobre la encarnación” por San Atanasio

 

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a época navideña es una buena ocasión para comprar y regalar libros, toda librería cristiana está llena de libros acerca del nacimiento de Jesús. Algunos son muy buenos y otros son malos. Uno de los buenos y que debería estar en la mayoría de listas de regalo esta navidad es: “Sobre la encarnación” por San Atanasio de Alejandría. Es tan bueno que ha sido reimpreso y releído por más de 16 siglos.

         Atanasio fue el obispo de Alejandría, Egipto, en el siglo cuarto. El mayor debate en su tiempo fue si Jesús es Dios o una criatura hecha por Dios. Atanasio se opuso a la opinión general y se aferró a la verdad de la Biblia: que Jesús es Dios. (Para más información sobre él puede leer “Historia del cristianismo” por Justo González, vol. 1). En “Sobre la encarnación”, Atanasio explica por qué Jesús es Dios y por qué Dios se hizo carne (encarnación) para salvarnos. Aquí presento algo de sus pensamientos.

         Cuando Dios creó a la humanidad, nos creó a su imagen, por su palabra. Esto significa que nuestra semejanza con la imagen de Dios viene por su palabra. Cuando la humanidad pecó por medio de Adán y Eva, esa imagen de Dios en nosotros se corrompió. Puesto que nosotros, la creación, fuimos hechos de la nada por la voluntad de Dios, nuestro pecado significa que ahora estamos destinados a morir. Atanasio llama a esas consecuencias del pecado la “deshumanización de la humanidad”.

         Dios, para poner fin a nuestra corrupción y muerte, tomó un cuerpo humano y cumplió en la carne la sentencia de muerte que había caído sobre nosotros por nuestro pecado. Cuando Dios hizo esto, toda la humanidad fue salvada de la muerte. Atanasio escribió: “Por virtud de la Palabra morando en un solo cuerpo humano, la corrupción que lleva a la muerte ha perdido su poder sobre todos”. Él compara esto a un rey poderoso que llega a una ciudad en peligro por atacantes. El rey permanece en una sola casa, no en todas las casas, pero su presencia en la ciudad en esa casa hace que la ciudad sea segura para todos.

         De similar forma, para restaurar su imagen en nosotros, Dios puso su imagen en la humanidad una vez más. La Palabra, por medio de quien la imagen de Dios había sido puesta originalmente en nosotros, nos recreó a su semejanza al venir en la carne a nuestra semejanza. Atanasio compara esto a un hombre que se hizo un retrato pero el retrato ha sido dañado. El artista no tiene que destruir la pintura. Puede hacer que el sujeto venga y se siente para él de nuevo y puede restaurar la imagen correcta de la pintura.

         Hay más, pero esto le da la idea de la perspectiva de Atanasio. Además de explicar la encarnación, también responde muchas de las objeciones que la gente de su tiempo tenía para la historia del nacimiento de Jesús. Las objeciones en su día eran básicamente las mismas que la gente hace hoy.

         Finalmente, una recomendación sobre la lectura de libros antiguos como este. Nuestra cultura está prejuiciada a pensar que lo nuevo es lo mejor. En el prefacio de Sobre la encarnación, C.S. Lewis ofrece tres buenas razones para leer libros cristianos antiguos:

1. Los libros con verdadero valor pasan la prueba del tiempo. Los libros antiguos que todavía están con nosotros lo han hecho. Los libros nuevos no pueden ser juzgados completamente porque no sabemos qué será de ellos con el pasar del tiempo.

2. Cada época de la humanidad comete sus propios errores, pero dos épocas no cometen el mismo error. Los libros antiguos nos ayudan a ver desde una perspectiva que no tiene los prejuicios de nuestro tiempo.

3. Escuchar de cristianos de otras épocas nos recuerda cuán unificado está el cuerpo de Cristo y cómo nuestros desacuerdos son insignificantes comparados con lo que tenemos en común.

         Al leer los pensamientos de Atanasio sobre el nacimiento de Jesús, recuerdo que el individualismo de nuestra cultura no es bíblico. Las escrituras nos muestran que toda la humanidad estaba hundiéndose en el mismo barco hasta que Jesús vino y nos salvó. La perspectiva de Atanasio también nos recuerda que el nacimiento de Jesús no es sólo una bonita historia para comenzar los evangelios. El nacimiento de Jesús, por sí mismo, es una obra de gracia y salvación de Dios. Es tan integral para el plan de salvación de Dios como la cruz y la resurrección.

         Finalmente, disfruté al leer nuevos pensamientos para presentar la verdad de la historia del evangelio. Atanasio pasó mucho tiempo debatiendo con los escépticos y ganando a los perdidos. Sus apuntes afilarán sus habilidades para contar la historia de Jesús. Si usted está interesado en leer Sobre la encarnación, todavía se imprime y puede encontrarlo en su librería local. También está disponible en Amazon.com y Christianbook.com. También puede leerlo gratis en Internet, completo con la introducción de C.S. Lewis en la siguiente dirección: http://www.gty.org/~phil/history/ath-inc.htm (en inglés).

por Jonathan Stepp
pastor en Nashville, Tennessee, EEUU

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