Transformados por la Verdad, por Joseph Tkach
Capítulo Uno
¿Es esta una trampa?
Sí, cierto
Esas palabras justamente sintetizan la respuesta más común de los evangélicos cuando oyen que la Iglesia de Dios Universal - el grupo que fundó el señor Herbert W. Armstrong hace más de sesenta años - ha renunciado a sus enseñanzas no bíblicas y ha abrazado la ortodoxia cristiana. ¿Por qué?, sólo hace unos pocos años, estos escépticos señalaban, que la IDU denunció enérgicamente como "hijas de la gran ramera Babilonia" a todas las iglesias. ¿Cómo pudo ser que un grupo tan hostil, un grupo exclusivista, se transforme así radicalmente en tan pocos años? ¿Y por qué se debe creer que esto en realidad pasó? Esto debe ser una trampa - allí tiene que haber alguna agenda oculta. Yo quiero decir: ¡vengan! La Iglesia de Dios Universal no es más una secta marginal sino que forma parte de la corriente principal cristiana.
Claro que sí.
Fuera de la cueva y dentro de la luz
No puedo decir que estoy sorprendido de tales reacciones. Después de todo, la mayor parte de su historia, la Iglesia de Dios Universal ha insistido que ella sola tenía la verdad. También ha insistido que todas las otras iglesias estaban en un error y en el peor de los casos estaban asociadas con el diablo, que Herbert W. Armstrong era el apóstol y escogido de Dios como instrumento para restaurar la vital y hace mucho tiempo perdida verdad al mundo, y que aquellos que deciden rendir culto en domingo en lugar del Sábado, día de reposo, han abandonado la verdadera religión en favor del vil paganismo.
¡Y eso no era lo peor!
Era como si nosotros en la IDU hubiéramos pasado décadas viviendo en una cueva, lanzando grandes rocas, lanzándolas a cualquiera que pasase por nuestros fortines. ¡Las personas pronto aprendieron a esquivar cuando se acercaban a nuestra puerta! Nosotros lanzábamos piedras año tras años, transmisión tras transmisión, artículo tras artículo, absolutamente satisfechos (bueno, quizá no tan satisfechos, trataremos un poco después esa parte de la historia) para seguir tirando piedras "al enemigo" - es decir, cualquiera que no era nosotros. Así naturalmente, cuando surgimos recientemente de nuestra fortaleza oscura y dijimos que queríamos hablar, los observadores prudentemente insistieron primero en examinar nuestras manos para ver si todavía podríamos tener allí unos cuantos proyectiles o algo más.
Para ser honesto, debo decir que ninguno de la IDU tiene un sentimiento así. No obstante, tenemos cincuenta años de publicaciones que contienen palos y piedras verbales apuntando "a los falsamente llamados cristianos " (nuestra frase histórica para referirnos a los evangélicos bíblicos).
Como presidente de la Iglesia de Dios Universal, puedo entender por qué los lectores podrían estar vacilantes en aceptar los cambios que han tenido lugar en nuestra iglesia durante los últimos años. Usted todavía podría tener un moretón debido a uno de nuestras piedras, o quizás alguien en su familia o círculo de amigos ha sido un miembro de mucho tiempo y todavía está proclive ahora en sopesar un pedazo de granito una vez más. O quizá usted está dudoso porque sabe que no hay ninguna secta del cristianismo ortodoxo en la historia (hasta ahora) que se ha vuelto alguna vez de su camino errado para buscar la verdad y la vida como es proclamada en la Biblia y como se ve reflejado en "la fe que se entregó una vez a los santos (Judas 3).
Yo no pido que acepte ciegamente los informes publicados que dicen cómo nosotros hemos abrazado la histórica ortodoxia cristiana alegremente; todo lo que pido es que usted investigue "la pura verdad" sobre la Iglesia de Dios Universal hoy. Que usted lea sobre los cambios inauditos que han ocurrido entre nosotros en los últimos años, yo le insto que mantenga una mente abierta sobre la posibilidad que un soberano y omnipotente Dios realmente puede tomar una iglesia errada y la puede traer a la gloria deslumbradora de su gracia y verdad plena.
Yo hago una súplica similar a miembros de la IDU que pueden estar confundidos sobre los recientes cambios, a miembros anteriores que están enfadados sobre los cambios, y a los miembros de las otras iglesias que, por una razón u otra, han mirado con interés perspicaz como nuestro drama se ha desplegado. No importa lo que su interés personal en esta historia puede ser, mi meta al escribir es la misma: crónicas de la gracia asombrosa de Dios cuando Él trabaja soberanamente en su iglesia para glorificarse y bendecir a su pueblo.
¡Aunque es difícil de creer!
Una amistad escéptica
No culpo a ninguno de mis lectores por cuestionar si los cambios en la IDU son reales, porque reconozco que los líderes cristianos reconocidos que entusiásticamente dan la bienvenida a nuestros cambios, a veces se han preguntado igualmente por su autenticidad.
El Reverendo D. James Kennedy es un talentoso pastor de la Iglesia Presbiteriana de Coral Ridge en Ft. Lauderdale, Florida. Miles lo conocen bien como el autor de la herramienta de testimonio "Evangelismo Explosivo". Cuando ocurrieron los cambios en la IDU empezaron a aparecer titulares en las publicaciones evangélicas, el Dr. Kennedy estaba entre los primeros en transmitir las buenas noticias a través de su programa de radio a nivel nacional. Él dijo a su público, "yo nunca pensé que estaría diciendo esto, pero ustedes las personas que han dejado la Iglesia de Dios Universal necesitan volver. Poco después de que supimos de sus animados comentarios, concertamos una cita para verlo en sus oficinas de Florida. Quisimos agradecerle y darle detalles adicionales de primera mano.
En el día de nuestra visita, cuatro de nosotros; Greg Albrecht, Director Ejecutivo de Ministerios La Pura Verdad; Mike Feazell, Director de Administración de la Iglesia; Tom Lapacka, Director de Relaciones Públicas de la Iglesia y yo, estuvimos en la oficina del Dr. Kennedy y tomamos asiento delante de su gran escritorio, el Dr. Kennedy estaba sentado detrás de su escritorio y nos preguntó con su profunda y resonante voz, "bien caballeros, ¿qué puedo hacer por ustedes hoy?".
¿Qué podría hacer por nosotros hoy? ¿Qué quiso decir con eso? Ciertamente él recordó por qué nosotros habíamos venido, pero su manera reservada, cauta nos sugirió otra cosa. Yo hablé en broma acerca de nuestra visita y entonces le agradecimos sus comentarios en la radio. Comenzamos con una pequeña charla y el empezó discutiendo de los cambios que habían estado transformando nuestra iglesia. Él cabeceó educadamente y contestó despacio desde las profundidades de su silla, "bien, eso es grandioso. Es bueno lo que ustedes están haciendo. "Sus palabras dijeron una cosa, pero el lenguaje de su cuerpo parecía llevar algo bastante diferente. Parecía que él albergaba un poco de escepticismo sobre la realidad de nuestros cambios. De repente casi era como si el martillo bajara y el alguacil llamara a la sala para pedir orden. El hombre del Evangelismo Explosivo quiso asegurarse como quién estaba apareciendo en su corte.
"¿Joe? me preguntó.
"¿Sí? contesté.
"Si yo fuera Jesucristo y usted estuviera de pie ante mí hoy y le preguntase por qué debo admitirlo en mi Reino", entonó, "¿qué diría usted?"
"Que la justicia de Cristo me es imputada", contesté. Yo pensé que una pregunta directa requería una respuesta directa. Su cara se iluminó como los fuegos artificiales en el día de la independencia. De repente él se sentó muy erguido en su silla.
¿Dirigiendo su mirada rápidamente hacia mis socios, preguntó, "Y Greg? Si usted muriera hoy y estuviera de pie ante Jesús y él le preguntara, "¿Por qué debo permitirlo entrar en mi Reino de los cielos?, "¿qué diría?".
"Por la gracia a través de la fe, y por nada de lo que yo he hecho", contestó; una respuesta que hizo sentarse en el borde de su silla al Dr. Kennedy, mientras se inclinaba hacia nosotros.
"Bien, Mike? ¿Cómo podrías responder esa pregunta?
Cuando Mike terminó y Tom estaba en su asiento, el Dr. Kennedy casi había brincado encima de su escritorio. Con esa postura nos habló durante toda la reunión. Él se recostó de nuevo en el respaldar de silla, casi como un juez cubierto con sus túnicas obscuras, al sentarse en el borde de su asiento, y casi cayendo de su silla. Nosotros nos preguntamos si él fuera a saltar como un obstáculo su escritorio. Durante el tiempo que había preguntado a cada uno de nosotros, su pregunta crucial, él estaba poniéndose de pie y estaba apoyándose contra el lado de su escritorio, y de una sonrisa amplia salió estas palabras, "bien, entonces…"
Cuándo estuvo satisfecho con nuestras respuestas, cogió su teléfono, marcó un número interior y dijo a alguien, "¿podemos grabar un programa de radio ahora mismo?" en esos instantes hizo varias inquietantes llamadas, mientras intentaban acomodarnos inmediatamente en el estudio. Pero en esos momentos un miembro del personal le recordó que otra sesión de grabación existía con un visitante recién llegado de Bulgaria. De hecho, el sujeto estaba esperando pacientemente en el estudio.
"Oh, esto es terrible", dijo el Dr. Kennedy. "¿pueden regresar?".
Claro nosotros estábamos de acuerdo en volver en un día más conveniente. Estábamos ávidos en correr la voz hasta donde sea posible, porque simplemente sabíamos que los encuentros como este eran para que todos conocieran que los cambios que remecían a la IDU eran genuinos. Ciertamente Lorri Mc Gregor tenía sus dudas.
Eso es maravilloso… si es verdad
Lorri Mc Gregor y su marido llevaban un ministerio vigilante de sectas en British Columbia. Su ministerio había sido como sabuesos vigilantes de nosotros durante varios años, poniendo mucha atención sobre nuestros materiales publicados. Ella había oído hablar de nuestros recientes cambios pero, como muchos otros, no estaba tan segura como cualquiera, que estos eran auténticos. Un día ella nos envió una lista de aproximadamente treinta preguntas e inquirió si podría ser posible oír nuestras respuestas directamente. Nosotros le enviamos una contestación por escrito y después preparamos un tiempo para entrevistarnos personalmente. El almuerzo en el que nos reunimos duró toda la tarde. Lorri tenía muchas preguntas.
"¿Usted cree que la salvación es exclusivamente por la gracia?" nos preguntó. Cuándo nosotros le aseveramos que sí, ella respondió, "bien, si usted realmente lo cree, eso es realmente grandioso", ¿si nosotros realmente creemos eso? Hmmm. No había ningún tiempo para leer entre líneas; pregunta 2 inmediatamente prosiguió.
"¿Qué dice usted acerca del cielo?" quiso saber. Ella sabía, claro, que en el pasado habíamos enseñado que los incorregibles serían aniquilados finalmente y que la idea de que los cristianos van al cielo era una doctrina falsa. Durante años habíamos tomado como un chiste el caricaturizar al cielo. Es ridículo, decíamos, que los redimidos sólo se sienten en las nubes a tocar arpas (como si cualquier cristiano realmente creyera eso). Confesamos a Lorri que habíamos preparado a un hombre de paja y lo habíamos tirado abajo y ahora nosotros entendimos en las escrituras que el cielo es una realidad espiritual, no alguna situación física. Cuando terminamos en responderle, Lorri contestó, "eso es grandioso, si eso es verdad, entonces estamos de acuerdo."
De nuevo el "¿Si eso es verdad?"; ¿Qué está pasando aquí?
Este modelo escéptico se repitió numerosas veces. Ella seguiría con cada una de nuestras contestaciones con la frase de "Si eso es lo que usted realmente cree…, Si eso es lo que usted auténticamente sostiene…; Si eso es verdad…, Si eso realmente es la manera en que usted lo mira…"
Después de una media docena de esas contestaciones suspicaces y más de una hora de conversación, yo me estaba volviendo un poco frustrado. Todos nosotros estábamos sintiendo que ella no creía que lo que estábamos diciendo era verdad, pero en cambio estábamos diciendo lo que ella también quería oír. Eventualmente yo detuve el interrogatorio y pregunté por qué ella mantuvo la adición de esta pequeña respuesta enloquecedora.
"¿Dígame, usted cree en una "mentira justificada?” preguntó ella. "¿Cree que usted pueda legítimamente mentir a alguien quien no es un creyente auténtico?"
"Ciertamente no" contestó Mike Feazel. "Nosotros estábamos demasiado lejanos de nuestra justificación por eso"
Y de repente ella se animó con nosotros.
Lorri explicó que tenía que preguntar acerca de la "mentira justificada" porque es una antigua Testigo de Jehová, y miembros de ese practican eso. ("mentira justificada" asume que los no creyentes no merecen la verdad y por consiguiente los creyentes pueden mentir a los "forasteros" si eso sirve a los propósitos del grupo). Antes Lorri comprendió cómo nuestra iglesia había sido aceptada como legalista, permitiendo solo animarnos exclusivamente entre nosotros. Teníamos un cargamento de problemas, pero la mentira justificada no era uno de ellos.
De muchas maneras, el escepticismo de Lorri es típico de aquéllos que continúan albergando serias dudas sobre la autenticidad de los recientes cambios en la IDU. A muchos que conocieron la iglesia en el auge de Herbert W. Armstrong, los cambios les parecen simplemente imposibles. Eso no es difícil de entender.
La exclusión que aún queda
Algunos vigilantes de sectas, ministerios, iglesias y pastores pueden ser más un estorbo cuando quieren ayudar individualmente a grupos aberrantes para que se desprendan de su teología y prácticas sectarias. Uno de nuestros más grandes desafíos ha sido intentar explicar estas reformas doctrinales a los foráneos mientras mantenemos nuestra credibilidad internamente y algunos grupos han impedido nuestros esfuerzos grandemente a través de sus reportes.
Los rumores parecían salir del cascarón diariamente cuando luchábamos por cambiar nuestras creencias no bíblicas. Cuando algunos de nuestros miembros notaron los primeros cambios que hicimos, dijeron, "¡Miren! En dos años ellos van a estar creyendo en la trinidad y diciendo que el sábado ya no es importante. Claro, ninguno de nosotros en el liderazgo teníamos nada de eso en nuestras mentes incluso hace seis años. Así que contestábamos, "Lamentamos que nuestra gente sienta de esta manera, pero nosotros ni siquiera estamos pensando sobre el sábado; estamos hablando sobre la naturaleza de Dios". En la iglesia por esos días existía como una especie de rumor en el ambiente que si yo revisaba cierto libro de la biblioteca, se rumorearía pronto que nuestro próximo cambio imitaría la enseñanza de ese libro. Terminamos diciendo: "Lo sentimos, estos rumores son descabellados." Pero dos años pasarían y nos encontramos mirando uno de los muchos temas que nuestros críticos habían predicho.
Algunos grupos hablarían con nuestros ex miembros, incluyendo aquellos quienes no estaban de acuerdo con los cambios y por consiguiente tenían un hacha para moler. Ellos podían creer e informar algo que ninguno de nosotros estábamos diciendo, dañando así nuestra credibilidad interior o informarían que nosotros no habíamos hecho un cierto cambio todavía, cuando de hecho lo habíamos hecho, de esta manera dañaban nuestra credibilidad externa. Nuestra credibilidad fue corroída, se corroyó en ambos sentidos, en nuestra propia circunscripción y con nuestros nuevos amigos evangélicos.
Una de estas historias involucró a un antiguo pastor de la IDU. Un grupo informó que este hombre nos dejó porque todavía éramos una secta. Lo que el informe omitió decir era que el hombre se marchó mientras clamaba ser uno de los dos testigos de Apocalipsis 11. Tampoco incluyó el hecho que la sede de la IDU había descubierto que este hombre había estafado a su congregación durante aproximadamente cuatro años, declarando falsamente que su esposa tenía un cáncer terrible. Pero el informe parecía estar de su lado y en contra nuestra, mientras estábamos intentando hacer reformas mayores en nuestra iglesia.
Usted está en prueba “hermano”
Ha sido un desafío para nosotros ser aceptados por ciertos grupos evangélicos o fundamentalistas. Mientras hemos agradecido que la mayoría del mundo cristiano se regocija en lo que Dios ha hecho aquí, también nos hemos encontrado con aquéllos que han declarado sus dudas abiertamente sobre la autenticidad de nuestros cambios. Nosotros nos sentimos (yo supongo) como se sintió Chuck Colson poco después que fue convertido. Después de salir de la prisión por estar involucrado en el escándalo Watergate, Colson fue observado atentamente por muchas personas que no podían creer que su conversión era real. Algunos no lo aceptaron por más de diez años.
Unas cuantas personas nos han dicho, en esencia, "Bien, nos alegramos de oír hablar de sus supuestos cambios. Pero saben esto: Ustedes estarán en prueba, observaremos para ver si revierten lo de antes".
Ésa es ciertamente su prerrogativa, pero nuestra pregunta es esta: ¿Entretanto, qué se supone que debemos hacer? ¿Ellos se negarán a darnos la mano de compañerismo hasta que hayan pasado una década o dos?
Entendemos su repugnancia para aceptarnos. Sabemos nuestra propia historia y sabemos lo que hemos dicho históricamente sobre los creyentes referidos a ellos como "falsamente así llamados cristianos".
Reacciones como estas, han hecho nuestra jornada un poco más difícil. Unos de nuestros hermanos más fundamentalista ha sido francamente áspero. Irónicamente (debido a nuestra propia herencia), parece que los grupos más legalistas son los más cautelosos con nosotros.
Hemos luchado con la desconfianza que hemos encontrado, pero ha sido una parte necesaria de nuestra jornada. Estamos cambiando la misma base de nuestra iglesia y sabemos que los cambios son un desafío radical a la imagen que el mundo evangélico tiene de nosotros. Continuaremos con nuestra peregrinación y ganaremos su confianza.
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