Transformados por la Verdad, por Joseph Tkach
Capítulo tres
Mi peregrinación
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ace varios años el famoso neurólogo Dr. Oliver Sacks escribió un libro fascinante que lo tituló Despertares. Su libro, que fue llevado a una película protagonizada por Robin Williams, cuenta la historia de varios pacientes con largos periodos de coma que eran finalmente (pero no siempre permanentemente) sacados de su profundo letargo por médicos que usaban métodos poco ortodoxos. El libro es una celebración de la conciencia humana y una meditación profunda del misterio de la vida.
El libro del doctor Sacks nos hace pensar en una metáfora útil para describir lo que ha pasado con nosotros en la Iglesia de Dios Universal durante los últimos años. Por la gracia de Dios, nosotros hemos despertado de nuestro letargo teológico profundo. Ya no significa que nuestra fe consista principalmente en una bolsa llena de doctrinas esotéricas. Hoy nosotros disfrutamos y estamos explorando una relación personal activa con nuestro Salvador viviente, Jesucristo.
Un texto bíblico viene especialmente a la mente cuando pienso en nuestro reciente despertar espiritual. Juan 5 ministra poderosamente en mí, pero particularmente soy atraído por el final del capítulo dónde Jesús dice a los judíos, "Ustedes estudian con diligencia las Escrituras porque piensan que en ellas hallan la vida eterna. ¡Y son ellas las que dan testimonio en mi favor! Sin embargo, no quieren venir a mí para tener esa vida" (Juan 5:39-40).
¡Durante tantos largos años, éste es exactamente el error que nosotros cometimos! Investigamos las Escrituras diligentemente para descubrir el giro correcto de una doctrina o la inclinación hacia otra. Nos perdimos en la minucia y perdimos el verdadero tesoro real, el propio Jesucristo.
No solo ignoramos a Jesús completamente, sino que lo consideramos un poco más que un mensajero, locutor de eventos profetizados, y un hombre que de algún modo vivió una vida libre de pecado, investigamos las Escrituras porque en ellas pensamos que teníamos la vida eterna; aún cuando no íbamos totalmente a Jesús en quien podríamos vivir de verdad.
Este pasaje en Juan, así como el resto del evangelio, ha sido una tremenda bendición para abrir nuestros ojos. ¿Por qué? Porque anuncia la deidad de Cristo y celebra quién es Él. Su simple proclamación ha sido una ayuda poderosa para nosotros, como son las epístolas de Juan. Puede verse como una abrumadora y atractiva presencia al despertar después de un letargo que duró décadas. Es un milagro nada despreciable.
¿Cuándo vino al Señor?
Desde que las noticias sobre nuestros cambios en la IDU empezaron a extenderse en el mundo evangélico, Greg Albrecht, Mike Feazell, y yo (y otros) empezamos a aparecer periódicamente en varias radios cristianas y programas de televisión. Inevitablemente el entrevistador nos preguntaba, "¿Cuándo vino al Señor?" Una buena parte de estas personas parecen querer que indiquemos un punto particular de tiempo cuando entramos en el reino de Dios. Otros simplemente estaban satisfechos en saber lo que hicimos, aun cuando no podíamos indicar el día y la hora de nuestra conversión. Ellos dan validez a nuestra experiencia aún cuando no demos una respuesta específica o que no podamos nombrar un día y hora particular.
Francamente, esta pregunta de ¿cuándo vinimos a conocer al Señor? presenta un problema para nosotros, mucho antes que los cambios empezaron, todos estábamos laborando como ministros, estábamos bautizando a personas, realizando bodas, aconsejando y teníamos años de dar sermones antes de la transformación de nuestra iglesia. ¿Así que, qué podemos decir sobre nuestro ministerio antes de que los cambios tuvieran lugar? ¿Eran inválidos? ¿Eran no cristianos? ¿Eran ilegítimos? ¿Creemos que el único y verdadero ministerio que hemos realizado ocurrió después de los cambios y no antes de los cambios?
Yo pienso que no. Para varios de nosotros, este despertar ha sido lento y todavía en firme proceso, ha sido progresivo, no súbito. Por varios años empezamos a venir al Señor y a entender lo que significa tener una relación personal con Él, Dios nos ha llevado amigablemente; Jesús como nuestro Pastor ha sido paciente. Yo no creo que nuestra historia en este aspecto sea única, el muy respetable y muy leído escritor evangélico Philip Yancey dice algo sobre esto en su galardonado libro, El Jesús que nunca Conocí, al principio de su travesía literaria para entender al Jesús de los Evangelios, Yancey confiesa que su comprensión por el Salvador ha cambiado grandemente durante los años:
“Jesús, yo lo encontré un poco semejante al Señor Rogers, personaje que yo había conocido en la escuela dominical, y era notablemente diferente a la persona con la que había estudiado en la Universidad Bíblica. En primer lugar, él estaba menos domesticado. En mi imagen anterior, yo comprendí la personalidad de Jesús coincidente con aquel Vulcano de la serie Viaje a las Estrellas: él permanecía tranquilo, pasivo y sereno como un robot entre seres humanos emocionales en una nave espacial. Eso no es lo que encontré retratado en los Evangelios y en las mejores películas. Otras personas fueron afectadas por Jesús profundamente: su obstinación frustrada, su propia rectitud furiosa, su fe simple. De hecho, él parecía más emocional y espontáneo que el promedio de la gente, más apasionado...”
“A veces me he sentido como un turista caminando alrededor de un gran monumento, intimidado y agobiado. Yo rodeo el monumento de Jesús, inspeccionando sus partes. La historia de su nacimiento, las enseñanzas, los milagros, los enemigos y seguidores, tratando de reflejar e intentar comprender al hombre que ha cambiado la historia.”
“En otras épocas me he sentido como un restaurador de arte, empujando un andamio en la Capilla Sixtina, tratando de limpiar la mugre de la historia con un trapo deshumedecedor, si yo refriego bastante, ¿encontraré la pintura original bajo todas estas capas?”[1]
Nuestro propio entendiendo de y la apreciación respecto al Maestro, también ha cambiado durante los años, aunque ¡estoy seguro que nuestras percepciones han cambiado más radicalmente que las de Yancey! Aún, en muchos lugares dónde el libro de Yancey expresa cómo sus puntos de vista cambiaron, su experiencia es un espejo de nosotros mismos, nosotros no lo hicimos de la noche a la mañana, de repente damos la vuelta y tropezamos con el verdadero Jesús; es más bien como si hubiéramos estado sombreándolo durante mucho tiempo de una cierta distancia, y sólo recientemente conseguimos vislumbrar más cerca su rostro.
Un Parentesco con Pedro
A veces comparo mi experiencia espiritual con la del apóstol Pedro. Antes de que Cristo fuera crucificado, Pedro estaba con Él, comiendo, viviendo e interactuando con Él durante por lo menos tres años. Aún después de mucho tiempo, Pedro niega vigorosamente a su Señor tres veces, junto a los otros discípulos, él huye en la noche, dejando solo a Jesús para enfrentar la cruz. Tres días después Cristo conquista la muerte y resucita, una de sus primeras acciones es devolver a Pedro al redil. Entonces Pentecostés viene y vemos a un Pedro distinto, ahora él está predicando ante el Sanedrín; ahora él está dando su primer sermón y tres mil personas se declaran culpables y se convierten; ahora él es el incuestionable líder humano de la joven iglesia.
Aquí está el problema: Si usted tuviera que identificar el tiempo cuándo Pedro fue convertido, ¿qué diría? Era él un creyente cuando Jesús le dijo: "¡Apártate de mí, Satanás!" (Mateo 16:23) ¿Él era un creyente cuándo le negó tres veces al Señor? ¿Él se volvió un creyente después de que le convenció la resurrección? ¿O entró en el reino cuando en Pentecostés el Espíritu Santo fue derramado en la Iglesia? Yo no estoy seguro. De una cosa si estoy seguro, que el Pedro que yo veo en Hechos es definitivamente un creyente, y un valiente e inflexible creyente.
Cuando considero a Pedro en ambos casos en su antes y después de las versiones, encuentro natural identificarme con él. No hay ninguna duda en que yo he crecido tremendamente en mi comprensión de la fe en estos últimos años, pero creo firmemente que yo era un convertido en Cristo antes de los cambios.
El limpio sentimiento
No puedo decir con seguridad el momento exacto en que fui convertido. Yo sé que experimenté el sentimiento más limpio que he disfrutado alguna vez en mi vida en 1971 cuando fui bautizado. Sentí que nací de nuevo (aunque me dijeron que sólo fui concebido). Tenía una experiencia que era notable, genuina, y verdadera.
Quizás esto significará más para usted si entiende cómo era la cultura de nuestra iglesia hace unas décadas. Admito lamentablemente que la experiencia de la Institución Ambassador para algunas personas, se pareció más a un campamento de adoctrinamiento que a cualquier institución de aprendizaje superior. Muchos estudiantes sentían una presión muy fuerte (por lo menos en los años sesenta y setenta) en ser bautizado a finales de su primer año. Si usted no se bautizara a finales de su primer año, algunos asumían que simplemente no era maduro y que probablemente algo estaba mal en su vida espiritual. Si usted entraba a su segundo año de estudiante como un no bautizado, la presión era muy fuerte. Sólo raramente las personas pasaban su segundo año sin sucumbir a la presión. Si usted era un estudiante de los últimos años y no se había bautizado, entonces tenía que ser realmente un rebelde.
Todos excepto dos en mi clase se bautizaron en mi primer año; yo era uno de los "no sumergidos". Otros estudiantes vinieron a nosotros y dijeron cosas como, "Tengo que decirles algo a ustedes, yo estoy muy perplejo de lo que veo; ¿Por qué no se han bautizado? ¿Cuál es el error que hay en ustedes?" Yo recuerdo claramente las preocupaciones que tenía. Yo podía ver que algunos de mis amigos fueron bautizados, pero su comportamiento y conducta parecían iguales o peor aun que antes de haber efectuado ese compromiso. Yo sabía que no era nadie para juzgar, pero no quise que eso fuera también parte de mi historia. Yo quise bautizarme en algún momento, pero me perturbé auténticamente por lo que vi... y quise que la gente supiera sobre eso.
Mis puntos de vista no fueron recibidos calurosamente.
Aún esperé. Yo quise estar seguro de que lo que estaba haciendo, era la forma correcta; quise estar en lo cierto, supe lo que estaba haciendo. Para mí, el bautismo era muy serio. Yo tardé en la zambullida, por así decirlo, finalmente en mi año de inicio. Cuando me sumergí en las aguas de bautismo, supe que todos mis pecados habían sido perdonados. Yo me sentía tremendamente bien sobre eso. ¡No quise cometer ningún otro pecado de aquí en adelante! Tomó sólo un día para desbaratar mi esperanza ingenua. Todas estas muchachas estaban viniendo y estaban abrazándome, y no lo podía evitar sino pensar, ¡Estupendo! ¡Ahora veo por qué mis compañeros se bautizan!
No quiero sugerir que mi bautismo es lo que me salvó; ningún ritual puede hacer eso. Puesto que yo he mencionado el parentesco que siento con Pedro, quizás sería apropiado citarlo aquí por la importancia del bautismo. Sus palabras resumen bien lo que yo estaba sintiendo ese día:
“la cual simboliza el bautismo que ahora los salva también a ustedes. El bautismo no consiste en la limpieza del cuerpo, sino en el compromiso de tener una buena conciencia delante de Dios. Esta salvación es posible por la resurrección de Jesucristo, quien subió al cielo y tomó su lugar a la derecha de Dios, y a quien están sometidos los ángeles, las autoridades y los poderes”. (1 Pedro 3:21-22)
Cuando fui bautizado, ya tenía una relación salvadora con Jesucristo, incluso aunque estaba incrustado con capa sobre capa de percebes teológicos. ¡Cuando esos percebes empezaron a caerse hace unos años, un enorme peso se dejó caer en las profundidades del océano, finalmente! Yo no había sabido lo que había perdido por tanto tiempo. Nuestros ojos, al fin se abrieron y estábamos emergiendo de una muy recóndita profundidad.
El contraste del despertar
Algunas personas podrían esperar que cuando Dios empezó a despertarnos de nuestro letargo teológico, Él nos despertaría con demostraciones magníficas de poder y señales extraordinarias y maravillosas. Pero no fue así cómo Él trabajó con nosotros, habíamos tenido una opinión negativa de las manifestaciones carismáticas desde hace mucho tiempo, así que no es sorprendente que Jesús no nos llevaría hacia esas cosas en nuestra relación; nosotros siempre hemos tenido un poco de presbiterianos o Anglicanos en nuestro culto. ¿Dios habría llevado a muchas personas en nuestra hermandad, en este momento crucial, a alguna clase de despertar con toda clase de dones carismáticos? Yo lo dudo. Nosotros no habríamos sabido qué hacer con eso. Por una buena razón, yo pienso, el movimiento del Espíritu Santo a través de nuestra hermandad ha sido cauto y progresivo.
No obstante, podemos apuntar a varios cambios que poderosamente indican cuan grandemente Dios nos ha transformado. Estas cosas son el pasado y presente y muestran que algo dramático ha ocurrido en un periodo corto de nuestra iglesia, estábamos en la oscuridad; ahora estamos caminando más que nunca en la luz.
1. La Nueva comprensión
de las Escrituras
Es más fácil dormir cuando se está en la oscuridad, eso es verdad en ambos casos; en lo físico y en lo espiritual. Si usted quiere despertar a alguien de un sueño espiritual o físico, inunde el cuarto con luz. Puede tardar un rato para que despierte al durmiente, pero finalmente la luz gana. ¡Y entonces que visión hay que ver!
Nosotros hemos encontrado esta verdad en nuestra comprensión de las Escrituras. Ya he mencionado eso, que fue una ayuda las Escrituras del apóstol Juan en mí. A lo largo de su Evangelio él contrasta la luz con la oscuridad y cómo las personas que viven en la oscuridad pueden entrar en la luz de vida. En un momento dado él cita a Jesús: "Ésta es la causa de la condenación: que la luz vino al mundo, pero la humanidad prefirió las tinieblas a la luz, porque sus hechos eran perversos. Pues todo el que hace lo malo aborrece la luz, y no se acerca a ella por temor a que sus obras queden al descubierto" (Juan 3:19-21).
Puedo señalar en varios momentos de mi vida que la luz de las Escrituras ardió en mi mente con poder y claridad como nunca antes. Pienso en el momento cuando el pasaje de Gálatas 3:13-14 saltó fuera de la página y me golpeó en la cara: "Cristo nos rescató de la maldición de la ley al hacerse maldición por nosotros, pues está escrito: "Maldito todo el que es colgado de un madero." Así sucedió, para que, por medio de Cristo Jesús, la bendición prometida a Abraham llegara a las naciones, y para que por la fe recibiéramos el Espíritu según la promesa" ¡Éste no es un texto que todo legalista puede leer! Otro momento definitivo vino cuando leí Gálatas 2:14: "Cuando vi que no actuaban rectamente, [Pedro y sus amigos] como corresponde a la integridad del evangelio, le dije a Pedro delante de todos: "Si tú, que eres judío, vives como si no lo fueras, ¿por qué obligas a los gentiles a practicar el judaísmo? ¡Gulp! Eso es precisamente lo que nosotros habíamos estado haciendo durante décadas; insistimos que los gentiles deben vivir como los judíos. ¿Cómo podríamos omitir esto?
Recordando la lectura sobre la transfiguración, cuando Moisés y Elías aparecieron en lo alto de una montaña con Jesús y los tres resplandecientes con una luz de otro mundo, Pedro y otros dos discípulos testigos del evento estaban tan asustados que no sabían qué decir, pero Pedro, en una típica actitud, habló y sugirió que él y sus amigos debían construir tres cabañas para Jesús, Moisés y Elías. De repente me golpeó como nunca antes: “¡Wow! ¡Esto está cargado con mucho significado! Él escogió a dos de los más importantes personajes del Antiguo Testamento. Juan está hablando sobre la ley y los profetas y tú construyes cabañas para ellos. ¡Aquí está la gloria; ¡Jesús! Él no es sólo un mensajero; Él es el mensaje. ¡Y yo lo perdí! Hasta ahora, yo no veía nada de eso”.
¿Dónde estaba yo? Era como si yo estuviera emergiendo de una nube maciza, un manto impenetrable de niebla que había disimulado mi visión durante mi vida entera. Finalmente yo estaba saliendo de la oscuridad a la luz. Por fin podía ver el punto de vista de Juan.
Los últimos tres años, cada vez que he leído la Biblia me encuentro a mi mismo exclamando "¡Estupendo!" Es un sentimiento maravilloso, exquisito, es grandioso, y no puedo dejar de maravillarme: ¿Cómo me lo perdí?
2. La actitud hacia las leyes de limpieza del Antiguo Testamento
En el pasado nosotros practicábamos todas las leyes de limpieza del Antiguo Testamento y por consiguiente rehusábamos comer alimentos enumeradas como impuros en Levítico 11, la carne de cerdo, mariscos y un millar de otras comidas estaban fuera de los límites, imagine cuan difícil esto pudiera ser cuando uno de nosotros visitaba un restaurante con algunos amigos, más de uno de nosotros era mirado como bicho raro si nuestro plato contenía un pedazo de jamón; no era raro preguntarle a nuestra camarera si los frijoles refritos estaban hechos con manteca de cerdo. Algunos de nuestros miembros salían de este problema comiendo cualquier cosa que pedían, sin hacer preguntas "por motivo de conciencia", ellos pedirían, asumiendo que podría haber manteca de cerdo en los frijoles, pero no preguntaban eso, y lo comían.
Hoy, los miembros están descubriendo una nueva libertad se expresa en textos como Colosenses 2:16-17, 20-22:
Así que nadie los juzgue a ustedes por lo que comen o beben, o con respecto a días de fiesta religiosa, de luna nueva o de reposo. Todo esto es una sombra de las cosas que están por venir; la realidad se halla en Cristo.
Si con Cristo ustedes ya han muerto a los principios de este mundo, ¿por qué, como si todavía pertenecieran al mundo, se someten a preceptos tales como: "No tomes en tus manos, no pruebes, no toques"? Estos preceptos, basados en reglas y enseñanzas humanas, se refieren a cosas que van a desaparecer.
Una gran parte de nuestro despertar es que tantas personas han sentido la tremenda liberación de la esclavitud del pasado y han expresado una necesidad de actuar de cierta manera simbólica, por ejemplo, después de que mi papá dio su sermón el día antes de la Navidad en 1994, algunas personas salieron inmediatamente a cenar langosta. No era que ellos necesitaran la langosta; ellos quisieron hacer la declaración, "yo ya no estoy limitado por esto". De alguna forma, estaban siguiendo los pasos de Martín Lutero varios siglos antes, cuando él rompió con la Iglesia Católica medieval y se casó con Katherine Von Bora, algo que le había sido prohibido en su vida como monje.
¡Cómo han cambiado los tiempos! Es divertido para mí mirar a algunos de mis compañeros más íntimos, incluso Greg Albrecht y Mike Feazell, en este problema. Una vez, Greg, Mike y yo estábamos en un restaurante, y Mike dijo,"yo voy pedir una pizza con peperoni. Espero que esto no los ofenda. ¡Esto es simbólico para mí, simbólico que la iglesia de Dios es más grande que nosotros!" ¡Greg y yo nos mirábamos y dijimos, "Ea! ¡Adelante, Mike"!
He almorzado o cenado con algunos otros que han pedido platos similares. Yo no sé si ellos están comiendo estas cosas sólo para ver cómo reacciono o si ellos realmente quieren disfrutar la nueva experiencia. Un amigo, miembro de la iglesia de hace mucho tiempo, pidió un plato de mejillones. Todas las conchas del océano estaban en su plato. ¿Y sabe que? Realmente no me preocupó en absoluto.
Me han gustado los camarones, me ha gustado la carne de cerdo, me ha gustado casi todo ahora. Pero porque mi abuela, mi papá y mi tía murieron de cáncer al colon, y puesto que yo tengo una predisposición genética a tener lo mismo, apenas los he probado en cuatro oportunidades, apenas como carne, dejo solo el cerdo. Yo soy “el señor fibra”, algunos de mis amigos piensan que yo recorto un poco la esquina de la alfombra todas las mañanas y lo pongo en la licuadora. Yo necesito fibra.
Pero si deseo una pizza con peperoni en alguna oportunidad, la puedo pedir así como mi cordial amigo Mike. Y Dios estará contento.
3. La actitud hacia el reposo en sábado
Durante muchos años nuestra iglesia enseñó que la señal importante para identificar a la verdadera Iglesia de Dios era reposar en sábado. No hay ninguna duda que algunos de nosotros venerábamos el día en lugar de adorar a Dios. Uno de nuestros pastores anteriores dio una serie de siete sermones de cómo guardar el Sábado. En uno de los sermones él usó un ejemplo extremo para ilustrar su punto de vista. Él les pidió a los miembros de su congregación que imaginaran que ellos estaban en casa en un sábado cuando alguien se cayó delante de su casa o quizás se golpeó en un accidente automovilístico. Suponga que el accidentado vaya a su puerta, cortado y ensangrentado y le pide ayuda o le pide usar el teléfono. ¿Qué deben decir los miembros piadosos de la IDU a tal persona? Esto es lo que me dijeron que este pastor recomendó: "Mire, éste es mi día Sabático, y yo estoy descansando hoy. ¿Usted por favor podría ir la próxima puerta? Si no hay nadie allí, entonces puede regresar y yo veré cómo lo puedo ayudar."
Créalo o no, esto se vio como una conducta apropiada y virtuosa por algunos en nuestra congregación. Así es cómo ellos enseñaron que uno debe rendir culto a Dios. La mayoría de nosotros no tomó las cosas a tal extremo, pero algunos lo hicieron. No vieron que tal conducta demostrada por ellos era la adoración del día en lugar del Señor del día, ellos debieron de haber releído lo que Mateo escribió con respecto a este asunto:
Por aquel tiempo pasaba Jesús por los sembrados en sábado. Sus discípulos tenían hambre, así que comenzaron a arrancar algunas espigas de trigo y comérselas.
Al ver esto, los fariseos le dijeron: --¡Mira! Tus discípulos están haciendo lo que está prohibido en sábado.
Él les contestó: --¿No han leído lo que hizo David en aquella ocasión en que él y sus compañeros tuvieron hambre?
Entró en la casa de Dios, y él y sus compañeros comieron los panes consagrados a Dios, lo que no se les permitía a ellos sino sólo a los sacerdotes. ¿O no han leído en la ley que los sacerdotes en el templo profanan el sábado sin incurrir en culpa? Pues yo les digo que aquí está uno más grande que el templo. Si ustedes supieran lo que significa: 'Misericordia quiero y no sacrificio. Sepan que el Hijo del hombre es Señor del sábado.
Pasando de allí, entró en la sinagoga, donde había un hombre que tenía una mano paralizada. Como buscaban un motivo para acusar a Jesús, le preguntaron: --¿Está permitido sanar en sábado?
Él les contestó: --Si alguno de ustedes tiene una oveja y en sábado se le cae en un hoyo, ¿no la agarra y la saca? ¡Cuánto más vale un hombre que una oveja! Por lo tanto, está permitido hacer el bien en sábado. . (Mateo 12:1-13)
Textos como estos nos obligan a que veamos que Jesús es el Señor de nuestras vidas, pero la conversión era verdad y chocaba a algunos de nuestros miembros, El día Sábado no es el señor de nuestras vidas. Jesús ha entrado en nuestro compañerismo y en nuestras vidas individuales y reclamó su señorío justo. Este cambio mayúsculo era parte de nuestro despertar, la parte de nuestra venida a Jesús.
Nada debe rivalizar por el señorío de su vida, como la observancia del sábado o del domingo o estar limitado por alguna otra doctrina legalista. Jesús es el Señor, no el día. Nosotros estábamos tan enfocados en el día que nos sentíamos como algo especiales y únicos, que no entendimos que Jesús es el Señor de todos los días y de los tiempos. Nosotros rendíamos culto a Cristo, no al sábado. El legalismo nos deslumbró de ver lo que debe de haber sido tan evidente. Y ese legalismo todavía es una plaga hoy, no sólo con los grupos como el nuestro, sino con todo el mundo evangélico, tiene que ser identificado, desarraigado y purgado, el Señor del sábado lo requiere.
4. El surgimiento de grupos pequeños
En el pasado, los miembros de la Iglesia de Dios Universal oraron exclusivamente solos, raramente en grupos. Nosotros entendimos mal las palabras de Jesús cuando dijo: "Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará" (Mateo 6:6). No entendimos que Él estaba usando una figura para ilustrar la oración, esa oración como algunos de los Fariseos la practicaban estaba vacía queriendo impresionar a las personas. Nosotros tomamos sus palabras literalmente y perdimos su punto de vista, enseñamos que uno debe orar solo exclusivamente y que estaba errado orar en grupos.
De algún modo extrañábamos el hecho de que el propio Jesús oró a menudo en público (vea Mateo 6:9-13; 11:25-26; Juan 11:41-42; 17). De algún modo nosotros no notamos que la iglesia en sus inicios amó orar en grupos (vea Hechos 1:24-25; 4:23-31; 12:12-17; 13:3; etc.).
¡Aquí, también, Dios nos ha sacado de la oscuridad y llevado a su brillante luz!
Hoy, las reuniones de grupos pequeños están floreciendo en nuestra iglesia. Hemos pasado desde la no existencia de grupos pequeños hasta tener cientos de ellos a lo largo de nuestra iglesia, esto es un milagro, nunca antes habíamos orado juntos, nunca antes habíamos estudiado la Biblia juntos, nunca antes habíamos animado a que los hombres y mujeres se sienten juntos mientras son leídas las escrituras por una mujer.
Ahora nosotros les instamos a nuestros miembros que se involucren responsablemente en grupos para que en ellos oren y estudien y se comprometan en buscar el bienestar de todos en el grupo. Yo soy miembro de un grupo pequeño.
¿Y el resultado? Nuestra gente ha experimentado la unidad y una ligadura especial producida por el orar juntos y estudiar las Escrituras juntos en los grupos pequeños. No se puede parecer al trato que se tiene con los grandes grupos de afuera, los pequeños grupos han estado creciendo en popularidad en la iglesia durante décadas, para nosotros, es un suceso sin precedentes hacia la luz. ¡Es tan agradable estar despierto!
5. Abrazando a otros cristianos
En días pasados era común para nuestros miembros mirar a las personas de otras denominaciones con desdén, pensábamos en ellos como "falsamente llamados cristianos", "engañados", e incluso llegamos al extremo de llamarlos "hijos del diablo".
Felizmente, esos días son del pasado, ahora nuestros miembros pueden abrazar a otros cristianos como hermanos y hermanas genuinos en el Señor. Ya no los consideramos como personas engañadas o personas de quinta categoría, nosotros somos uno en Cristo, y podemos instarles alegremente a nuestra gente: “Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también fueron llamados a una sola esperanza; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo; un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos y por medio de todos y en todos". (Efesios 4: 3-6).
6. Ayudar en unión con asociaciones locales
Para apreciar este último cambio de la reforma dramática del Espíritu Santo relacionado a nuestro compañerismo, uno tiene que apreciar la profundidad de nuestra exclusividad anterior, nunca antes habríamos aceptado relacionarnos con pastores de otras denominaciones. ¿Qué tiene la luz que hacer con la oscuridad, o Cristo con Belial? La actitud de desconfianza sostenida por nuestros miembros hacia los foráneos era muchas veces multiplicada en nuestro ministerio.
Esto está empezando a cambiar. Muchos de nuestros ministros tienen unión con asociaciones ministeriales locales en su ciudad. Nuestros ministros se han unido en una oración transdenominacional grupal y están consiguiendo darse a conocer a otros pastores en sus ciudades, reuniéndose con ellos para la oración y el compañerismo.
Nuestros pastores y miembros ayudan en las cruzadas de Billy Graham, vigilias y proyectos de servicio.
Muchas cosas buenas se han desarrollado en estas actividades entre iglesias, quizás lo más notable sean los nuevos lugares de culto que hemos ga nado. Con pocas excepciones, nosotros alquilamos o arrendado para nuestros servicios a iglesia locales; no muchas de nuestras congregaciones poseen su propio local.
Ahora, en lugar de encontrarnos en casas Masónicas y vestíbulos de bingos, muchas de nuestras iglesias comparten con otras iglesias de otras congregaciones los santuarios diseñados para el culto. Nosotros usamos los locales en sábado mientras ellos los usan el domingo. Muchas denominaciones han sido útiles y consideradas en esto, encabezada numéricamente por el Evangelio Cuadrangular y el Sínodo de Missouri de las Iglesias Luteranas.
Para nuestro ministerio, compartir un local de adoración pastoral es un increíble paso, ciertamente que esto no hubiera ocurrido hace cinco o siete años. Aún la mayoría de nuestros pastores están buscando tales grupos. Esta tremenda diferencia demuestra el cambio enorme que ha tenido lugar en sus propias vidas espirituales.
La Necesidad de Romanos 14
Es maravilloso caminar en la luz después de que tantos años la pasamos dormidos en la oscuridad, pero hemos encontrado que toma un poco acostumbrar nuestros ojos al brillo luminoso. Muchas de estas diferencias requieren un sumo grado de tolerancia dentro de nuestra hermandad. Mucha de nuestra gente todavía ven algunos de estos cambios como pecaminosos, hemos tenido que aferrarnos a romanos 14 para nuestra guía. En ese capítulo Pablo dio muchas direcciones útiles por tratar de una manera piadosa con "las cosas" disputables. Me gustaría citar el capítulo entero, pero me refrenaré. Permítame señalar los versículos 19-20: "Por lo tanto, esforcémonos por promover todo lo que conduzca a la paz y a la mutua edificación. No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todo alimento es puro; lo malo es hacer tropezar a otros por lo que uno come".
Parte de nuestro despertar ha sido entender eso que media en estos versículos. Si nosotros actuamos en amor, simplemente no podemos salir y hacer todo lo que podríamos justificarnos hacer, nuestros hermanos y hermanas en Cristo son más importantes que la carne y la bebida y debemos recordar esto siempre, en especial teniendo a la vista nuestra historia peculiar.
Un verdadero desafío
Es un verdadero desafío explicar estos problemas de libertad a algunos de nuestros hermanos que todavía se aferran al viejo orden, por una parte hemos explicado que no hay ningún pecado en la devoción; si usted quiere ser un sabatario y lo hace esto para el Señor, mayor impulso para usted. ¡Grandioso! Pero tan pronto como usted diga que eso es lo que tiene que hacer una persona e intenta forzar su norma de rectitud en otros, usted ha sobrepasado la línea.
Yo intento explicarlo de esta manera: Si su devoción está en respuesta al amor de Dios eso es fantástico. Pero si usted está yendo a través de estas prácticas para estar de pie y conseguir buenos favores, entonces usted ha perdido el barco.
Algunos de aquellos que se esfuerzan son personas que yo conozco muy bien, como en mi familia extendida, he tenido unas cuantas conversaciones sobre esto con uno de mis parientes; "no lo ves, Joe, eso significa rendir culto a Dios", me dijo ella. "Sí" le respondí, "yo veo lo que quiere decir rendir culto a Dios, pero mi relación no es a través de la puesta del sol, o las fases de la luna y la tierra, es a través del Salvador viviente, Jesucristo, Él es el cumplimiento de la Ley y Él es al que yo sirvo, no al sábado".
Debido a estos desafíos, la tolerancia en este problema ha sido el orden del día. "Hay quien considera que un día tiene más importancia que otro (escribió Pablo), pero hay quien considera iguales todos los días. Cada uno debe estar firme en sus propias opiniones". (Romanos 14:5). Si nuestra meta es servir y rendirse culto al Señor Jesús, entonces la tolerancia es un requisito absoluto. Y en nuestro caso, va mucho más allá.
Un sentido del humor indispensable
Yo dudo que lo hubiéramos hecho sin un sentido saludable de humor. Para guardar nuestra sanidad (no menciono nuestra santificación) hemos encontrado necesario hacerlo divertido para nosotros mismos y reírnos de los eventos unos a otros. Eso ayuda tremendamente.
Un día recibí una carta de un persona reprendiéndome porque la IDU ahora dice que está bien celebrar la Navidad, en el pasado esto se prohibió absolutamente.
¿Usted no puede ver el problema"? me reclamó, “Si usted cambia de posición la letra ene "¡Satán es igual a Santa!".
Yo le respondí inmediatamente y señalé varios puntos, incluyendo este: "No está legítimamente probado por nadie, pero ¿puede usted ver también que God (Dios) deletreado al revés es Dog (perro)?"; Mi punto de vista, claro, era que emparejando dos palabras distintas no tiene ningún significado. Usted puede demostrar cualquier cosa con este tipo de razonamiento.
Unos días después estaba mirando por televisión “Saturday night live” y el comediante Dana Carvey estaba haciendo el papel de la señora iglesia. "Ella" tenía un pequeño tablero con letras magnéticas que deletrean "Santa." Entonces dijo, con una voz misteriosa, "¿Han notado algo aquí?" Sus manos movieron las letras y cambió la palabra por Satán. "¿Puede ser?" preguntó, alzando sus cejas apuntando al cielo.
Y yo pensé, el Sr. Carvey debe conocernos.
¡Traiga la luz!
Nosotros estuvimos dormidos durante tantos años que ahora nos deleitamos en cada momento, preferimos más el mundo de luz que al mundo de oscuridad, la tierra de la realidad que a la tierra de sombras. Cuando el apóstol Pablo escribió: "Pero todo lo que la luz pone al descubierto se hace visible, porque la luz es lo que hace que todo sea visible. Por eso se dice: "Despiértate, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo.". (Efesios 5:13-14).
Esta es una gran promesa, tómelo de alguien que conoce. Es bueno subir del sueño de muerte. Y es mejor exponerse en la luz del amor ilimitado del Maestro, amor al rojo vivo.
[1] Philip Yancey, El Jesús que nunca Conocí (Grand Rapids, Mich.: Zondervan Publishing, 1995), 23, 25.

Loma, esposa de
Armstrong, con su hija Beverly.

Certificado ministerial
extendido en

Primer número de

Herbert y Loma Armstrong en el
estudio de transmisión en los años 1940s, con su hijo mayor Richard en los
controles.

Panfletos de campaña
evangelística.

Notas de sermones en
campañas evangelísticas. Inserta: Escuela Jeans, en Eugene, Oregón, sitio de
la campaña evangelística de 1933.
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