Transformados por la Verdad, por Joseph Tkach
Capítulo cuatro
La diestra en señal de compañerismo
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uando por primera vez se comenzaron a oír voces de que se estaba llevando a cabo una reforma en la Iglesia de Dios Universal, mi papá recibió una llamada por teléfono de Calvin Burrel, presidente de la Iglesia de Dios (del Séptimo Día). Esta era la iglesia madre de (Radio Church of God) “Iglesia de Dios en la Radio” fundada por Herbert Armstrong. Por sesenta años la llamamos la iglesia “muerta” identificándola como la Iglesia de Sardis que se menciona en Apocalipsis 3 (mientras que nosotros, por supuesto, creíamos que éramos la Iglesia de Filadelfia viviente). La conversación que mantuvo mi papá con el Sr. Burrel finalmente condujo a una reunión en la ciudad de Denver, Colorado entre los representantes de la iglesia y Greg Albrecht, Mike Feazell, yo, y Victor Kubik (quien desde entonces salió de nosotros y se afilió a un grupo disidente).
No nos sorprendió que estos caballeros actuaran como hermanos admirables. A pesar que ellos no entendían o estaban necesariamente de acuerdo con todo lo que estaba sucediendo en nuestra iglesia, recibieron con buena acogida muchas de nuestras reformas. Tuvieron mucho gusto en reunirse con nosotros y se quedaron muy contentos cuando les dijimos que nunca más volveríamos a tildarlos peyorativamente como “muertos” e identificándolos con la iglesia de Sardis.
Al regresar a casa tras esa reunión de tan importante acontecimiento, quedó reflejada nuestra actitud aún disgregante. Esa reunión nos mostró que estábamos equivocados ya que por mucho tiempo enseñamos que la Iglesia de Dios Universal era la única Iglesia verdadera.
Poco tiempo después de habernos reunido con los representantes de la Iglesia de Dios (del Séptimo Día) de alguna manera nos comunicamos con los cristianos sabáticos que vivían en Ukrania. Para sorpresa de algunos de los dirigentes de nuestra iglesia, esta gente parecía que eran auténticos creyentes. No obstante, pese a nuestra larga postura de prácticas exclusivistas y separatistas, aún algunos de los nuestros de línea dura se sintieron seguros con esta gente que vivía en Ukrania; un mundo distante, que hablaban en ruso y por lo tanto no asistirían a nuestra iglesia. Podían ser aceptados como verdaderos cristianos… pero guardando la distancia. De esta forma no estorbarían nuestra manera de vivir en la fe.
Aún antes de lo sucedido, mi papá había comenzado a decir públicamente lo siguiente: “Saben algo, existen cristianos en otras iglesias, ya sea que guarden el sábado o el domingo.” Ese reconocimiento abrió el camino con una profunda resistencia en muchas latitudes de la iglesia, pero fue el primer paso hacia la reconciliación con cristianos de muchos credos.
Bill Bradford y la Iglesia del Evangelio Cuadrangular
Cuando la IDU comenzó a llevar a cabo significativas reformas doctrinales en 1987, el primer pastor evangélico con quien hablé fue Bill Bradford, quien nos animaba y nos mostró hermandad cristiana. Bill Bradford era pastor de Valley Community, de la Iglesia del Evangelio Cuadrangular en la ciudad de El Monte, California.
La manera en que nos encontramos fue interesante. Hace años la familia de un ministro laico perteneciente a la congregación de Bill asistía a nuestra iglesia. Este ministro de nombre Bill Burns, asistió también a la Escuela Imperial, nuestra escuela secundaria. Bill siempre fue una clase de tipo que diría o haría cualquier cosa – el tipo de personalidad que emite auténticos desafíos ante cuestiones legalistas.
Al fin, Bill Burns terminó yéndose a Vietnam. Poco tiempo después de regresar a casa, comenzó a asistir a la iglesia de Bill Bradford. Cada vez que oía a la gente de la congregación menospreciar a la Iglesia de Dios Universal, respondía lo siguiente: “¡Por favor no digan eso! Mis padres asistían a esa iglesia y hay gente muy buena ahí. Habían muchos alcornoques, pero también había mucha gente buena.” Esto finalmente captó la atención del pastor, quién le dio a Bill lo que considero un consejo poco común. Después de haber escuchado la penosa versión de las experiencias de Bill en la IDU, el pastor le dijo lo siguiente: “Todavía tienes algunos temas que necesitan ser reconciliados allá. Deberías ir a la Iglesia de Dios Universal y hablar con esas personas. Vete allá, descárgalo todo y rectifícate. Todavía acarreas mucha sobrecarga, aún conservas muchos malos pensamientos hacia ellos. Necesitas tratar este asunto.” Aún en aquel entonces, el pastor Bradford sabía que las cosas estaban cambiando dentro de nuestra iglesia.
Poco tiempo después se fijó una reunión. Greg Albrech y yo nos reunimos en un almuerzo con Bill Burns y su pastor. Bill pudo hablar sobre sus penas y desagravios. Al concluir el almuerzo, el pastor Bradford nos hizo algunas preguntas sobre lo que actualmente enseñamos. Desde entonces Bradfford ha sido un amigo íntimo. A menudo salimos a comer juntos, nos llamamos por teléfono y oramos uno por el otro. Fue él quien nos presentó a John Holland, presidente de la Iglesia Internacional del Evangelio Cuadrangular.
Desde el comienzo, el Dr.Holland ha sido un hermano amable. Unos años después de habernos conocido y entendiendo las reformas que se estaban llevando a cabo dentro de nuestra iglesia, nos invitó a un congreso de su iglesia en el Civic Center de la ciudad de Pasadena. En una sesión plenaria habló un poco de nuestra historia, nos agradeció por enfrentarnos contra el estado de California cuando éste quería reglamentar a las iglesias. John nos dio una calurosa bienvenida como hermanos y me pidió que me dirigiera brevemente a una multitudinaria audiencia. Yo estaba asombrado y conmovido a medida que los cinco mil representantes Cuadrangulares me aplaudieron vigorosamente y me animaron durante mis breves observaciones. ¡Me sentí como que me hubieran dado un gran abrazo en público!
Interés Inicial de Ruth Tucker
Ruth Tucker es una relatora de historia eclesiástica y profesora visitante de la Trinity Evangelical Divinity School en la ciudad de Deerfield, estado de Illinois. Es autora de una docena de libros, incluyendo Otro Evangelio: Religiones Alternas y el Movimiento Nueva Era.
Nuestro encuentro con la doctora Tucker comenzó cuando nuestro encargado de relaciones en asuntos de la iglesia, David Hulme le pidió a su asistente, Michael Snyder que se comunicara con ella para actualizarla conforme a las reformas que habíamos logrado desde la publicación de su libro sobre las sectas. Ruth resultó ser una amiga cristiana amable y encantadora desde la primera vez que la llamamos por teléfono. Colaboró estrechamente con Michael Snyder y David Hulme para actualizar su libro. Defendió la obra del Espíritu Santo dentro de nuestra hermandad e invitó a David Hulme para que sea incluido en una serie de conferencias especiales en la Trinity Evangelical Divinity School.
David presentaba a la Iglesia de Dios Universal, respondía las preguntas, explicaba las reformas y esclarecía algunos mitos acerca de nosotros. ¡No, no sacrificábamos animales, ni tampoco Garner Ted había sido integrante de nuestra organización desde 1978! La presentación fue bien recibida. Algunos asistentes evangélicos le dijeron a David que dejarían de escribir artículos negativos acerca de nosotros.
La doctora Tucker estuvo conmovida acerca de nuestras reformas y nos animó en todo lo que podía. La consideramos como un regalo de Dios.
David Neff y Christianity Today
En el mes de octubre de 1995, David Neff de la revista Christianity Today (Cristianismo Hoy) escribió un breve editorial acerca de las reformas que se estaban impulsando rápidamente en nuestra iglesia. Le dio acogida al nuevo desarrollo y explicó lo siguiente:
Hace unos años la CT (Christianity Today) mantuvo una reunión con un grupo de dirigentes representante de la IDU (Iglesia de Dios Universal) y quedó convencida del compromiso de la iglesia, tanto hacia a Cristo como también de las auténticas verdades bíblicas… los lectores de la CT tendrán el agrado de saber que ya no se consideran más entre las hijas de la Gran Ramera.
¿Cómo respondemos ante esto? Es triste saber que los cristianos que no forman parte de la IDU han sido sospechosos y tardíos en tender una mano en compañerismo cristiano… y en su mayoría, estos cristianos han dificultado más las doctrinas y el camino de la fe de la IDU. La CT elogia a la dirigencia de la IDU por su valentía en proseguir la verdad. ¿Podemos darles a ellos ahora la bienvenida y la entrada a esta hermandad de distintas agrupaciones de la fe la cual llamamos evangelismo?
Esos comentarios fueron de gran ánimo y abrió el camino hacia un extenso artículo publicado por Ruth Tucker en la edición del mes de julio de 1996 de la revista Christianity Today sobre las profundas reformas realizadas en la Iglesia de Dios Universal. El artículo fue el primer tratado pleno y extenso de las reformas, que aparecieron en una publicación evangélica de gran envergadura.
El artículo comienza con lo siguiente: “Por más de medio siglo, ningún libro basado en las sectas estaba completo sin dedicarle un capítulo a la Iglesia de Dios Universal (IDU) y su fundador, Herbert W. Armstrong. El finado Walter Martin en su obra clásica The Kingdom of the Cults (El Reinado de las Sectas), dedicó 34 páginas al grupo documentando como Armstrong entresacó libremente doctrinas de los Adventistas del Séptimo Día, de los Testigos de Jehová y de los Mormones. Fue así que durante mi propia investigación y redacción acerca de las sectas y nuevas religiones en 1988, me enteré que algo raro estaba sucediendo.”
Había escrito anteriormente a la sede en Pasadena solicitando literatura y estadísticas de la IDU, pero no recibí ninguna respuesta. Luego vino esa llamada por teléfono que nunca olvidaré. Fue de Michael Snyder, asistente del encargado de relaciones públicas, que recién había descubierto mi carta y estaba llamando para averiguar si todavía había tiempo para incorporar nueva información a mi libro.
La conversación que dio transcurso fue nada menos que asombrosa. Supe que Armstrong había muerto en 1986 y que Joseph Tkach, padre, lo había sucedido como pastor general, pero no estaba enterada de los cambios que marcaron un dramático giro en la iglesia.
Por medio de Snyder supe que los libros escritos por Armstrong, otrora la literatura que definía al movimiento, se estaba corrigiendo o no se imprimía más. También supe que Joseph Tkach, padre, había informado a los miembros de la iglesia que no escaparía de su responsabilidad en corregir toda doctrina que haya sido comprobada errónea. Sin embargo, lo más asombroso fue el propio testimonio de fe de Snyder el cual me convenció que era un hermano en Cristo.
En los años siguientes, tuve muchas reuniones con los dirigentes en la iglesia y he seguido estrechamente todas las reformas doctrinales y las prácticas que han transformado a esta secta hereje en una denominación evangélica. Me desconcertó la transparencia y el amplio criterio en la profesión de la fe de estos cristianos quienes, por medio de sus propios testimonios, pudieron salir del “velo legalista” que los cubría.
Un poco más adelante en el artículo Ruth escribió lo siguiente: “Los cambios --a los cuales los miembros de la iglesia se refieren-- son verdaderamente históricos. Nunca antes en la historia del cristianismo se había dado un giro completo hacia el cristianismo ortodoxo por medio de una iglesia de lineamiento heterodoxo.” De la misma manera, y en otra publicación, expone lo siguiente: “Que esto permanezca en los anales de la historia para siempre, en la cual un movimiento de perfil no ortodoxo se vuelve a Dios, se adapta a la verdad y se mantiene firme. Como redactora de historia, no puedo citar algo parecido a esto.”
Lo que resta del artículo de Ruth en Christianity Today dan muchos detalles de las reformas y brinda a los lectores un breve trasfondo histórico de nuestra iglesia. Al margen del artículo, me conmovió especialmente lo de Camilla E. Kleindienst, quien en el transcurso de la vida como miembro de la IDU, escribió sobre sus luchas con las reformas y de cómo finalmente llegó a creer que provenían de Dios. Camilla escribe: “Nunca he visto antes a nuestra congregación con esta felicidad y vigor. Estoy viviendo en los momentos más conmovedores de mi vida espiritual, debido a que en un suceso histórico, Dios tendió sus manos sobre nuestra organización y nos encaminó rumbo a una dirección que no habíamos anticipado y hacia un lugar donde Él quería”
Estoy agradecido por la honestidad y los comentarios alentadores de Camilla. También agradezco que Dios nos ha encaminando continuamente hacia nuevas amistades quienes han facilitado nuestra transición. Uno de esos amigos es Hank Hanegraaff, presidente de Christian Research Institute localizado en la ciudad de Rancho Santa Margarita, California.
La Respuesta Útil de Hank Hanegraaff
A medida que la transformación de nuestra iglesia comenzaba a cobrar ímpetu y aumentaba el enfoque hacia los principales credos de la fe, David Hulme se encontró en una situación difícil. Como dirigente de las relaciones eclesiásticas, se le encomendó la tarea de anunciar a la sociedad en general lo que la iglesia creía – sin embargo, él mismo no creía lo que la iglesia ahora estaba enseñando. (David llegó a ser por un tiempo el dirigente de la Iglesia de Dios Unida, nuestro mayor grupo disidente, aunque ya no lo es más.) A lo largo de un año o algo así, esa tarea la desempeñamos Greg Albrecht , Mike Feazell y yo. Nos comunicábamos con gente que informaba sobre la IDU y les decíamos lo siguiente: “Miren, ustedes escriben en sus folletos que nosotros creemos en esto o aquello. Pues bien, queremos actualizarlos en lo que sí creemos, es decir, lo que creíamos antes ya no lo creemos más. Ustedes publican información que data de diez a veinte años. ¿Nos permite actualizarlos?”
Una cosa nos condujo a otra y así fue que finalmente nos dijimos, “¿Saben una cosa? Hank Hanegraaff es la persona con quien debemos hablar. Pensamos que nos escuchará.” Sabíamos de Hank por medio del programa radial, The Bible Answer Man. (El Hombre con las Respuestas Bíblicas) Varios de nosotros hemos estado escuchando a Hank por radio, al igual que también a otros profesores de Biblia.
Desgraciadamente, nuestra iglesia de aquel entonces se encontraba en un estado tan turbulento que presentaba dificultades en asimilar toda la madurez necesaria. Leíamos los escritos de Chuck Swindoll y Max Lucado y escuchábamos programas selectos de radio, incluyendo al de Hank. Greg y Mike también estaban enterados del ministerio de Hank, y juntos pues, decidimos escribirle. He aquí la carta de Greg fechada el 5 de enero de 1994:
Estimado Sr. Hanegraaff:
Permítame felicitar a usted y su institución en el transcurso de la obra del Christian Research Institute (Instituto de Investigación Cristiana). Además, le agradezco por su labor al escribir Christianity in Crisis (Cristianismo en Crisis) Su libro es una contribución valiosa y un recurso bien documentado para el cuerpo de Cristo.
Le escribo a fin de solicitarle un favor. Como director de la revista The Plain Truth “La Pura Verdad” (publicada por la Iglesia de Dios Universal) Estoy enterado de lectores que han solicitado consejos al Christian Research Institute sobre nuestra misión y enseñanzas. El mes pasado un lector comentó que ya no quería recibir más La Pura Verdad debido a que el Christian Research Institute le dijo que nosotros no enseñamos sobre la deidad de Jesucristo.
Esta carta, al igual que a las otras que recibimos, refleja adecuadamente los ecos del pasado y la postura histórica de la Iglesia de Dios Universal y la revista La Pura Verdad. No disputo el hecho que las enseñanzas pasadas de la iglesia con respecto a la deidad de Jesucristo fue una pesadumbre inadecuada. Sin embargo, tal declaración definitivamente no es una representación precisa de nuestras enseñanzas actuales.
Desde el fallecimiento de Herbert W. Armstrong, la Iglesia de Dios Universal se ha dedicado al proceso de escudriñar muchas enseñanzas fundamentales, algunas de las cuales nos alejaron de los cristianos más ortodoxos. Adjunto nuestra última edición de la Síntesis Doctrinal de la Iglesia de Dios Universal. Además de nuestro deseo en establecer con precisión las doctrinas bíblicas, la Iglesia de Dios Universal está corrigiendo los errores de ser exclusivistas y procedemos en forma natural al acercamiento con otros cristianos.
No queremos ser antagonistas con usted o el Christian Research Institute. Deseamos ser comprendidos y debidamente representados. Sabemos que cometimos errores, y al igual que todos los cristianos, deseamos cambiar algunas de las cosas que dijimos e hicimos en el pasado. Deseamos que nos vean y reconozcan en base a lo que ahora predicamos y enseñamos, y no en base al pasado.
Nos damos cuenta que es difícil mantener actualizados los archivos sobre las enseñanzas de la Iglesia de Dios Universal. Por lo tanto, y con el propósito de asistirle, tendremos un gran placer en reunirnos con vuestros representantes. Desearíamos facilitarle información doctrinaria actualizada y resúmenes por escrito para ayudarle en su tarea. Anticipamos reunirnos con usted cuando mejor lo disponga.
Greg R. Albrecht
Editor, La Pura Verdad
Unos pocos días después desde la oficina de Hank llegó un llamado telefónico dirigido a Greg para fijar una fecha de reunión. Desde el primer momento que nos reunimos, Hank reconoció la enorme tarea y entendió que nos enfrentábamos ante unas tremendas batallas. Tras interrogarnos a fondo sobre nuestra fe y expresando satisfacción con nuestras respuestas, nos invitó como convidados a su programa radial. En aquel entonces nuestra iglesia aún no estaba lista para dicha invitación. Hank lo entendió y respondió lo siguiente: “En cuanto estén listos, avísenos” Finalmente acudimos a su programa unos cuantos meses después de nuestra reunión inicial. Una vez allí, nos presentó ante los radio-escuchas como “hermanos en el Señor.” Por tres horas grabamos el programa, lo suficiente como para armar tres programas de una hora cada uno.
Hank nos ayudó inmensamente al hacerles saber a la gran audiencia de escuchas que algo bueno estaba ocurriendo en la Iglesia de Dios Universal. Fue el primero en anunciar la noticia al público en general. No solamente lo hizo a través de su emisora, sino también por medio de imprenta. En el invierno de 1996 apareció un artículo en el Christian Research Journal donde escribió las siguientes observaciones:
Esto es un hecho sin precedentes en la historia de la iglesia. Esta es la misma esperanza que les aguardan a aquellos que han entregado sus vidas al servicio de las sectas religiosas. En vez de erigir vallas para hacerlos saltar por encima, nuestra labor es favorecerles el proceso, reconociendo que han tenido un inmenso problema táctico en ganarse nuevamente a sus propios miembros. Ellos no desean agrupar a la gente en torno a Garner Ted Armstrong u otros grupos disidentes.
Muchos otros grupos sabatarios han visto lo que la Iglesia de Dios Universal ha realizado y se preguntaron, “¿Cómo lo lograron? ¿Cómo podemos lograrlo nosotros? Ellos están forjando un nuevo rumbo.
Hank ha sido un buen amigo desde el comienzo de nuestra relación. Estuvo de acuerdo en ser el orador en el acto de inauguración de egresados de la clase 1996 de la Universidad Ambassador y también asistió a las honras fúnebres de mi padre en el cementerio. Le agradezco la manera en que anunció el fallecimiento de mi padre ante su audiencia con las siguientes palabras “Los cristianos en todo el mundo estuvieron de luto ante el fallecimiento de Joseph W. Tkach, padre, dirigente de la Iglesia de Dios Universal (IDU) el 23 de septiembre de 1995 debido a complicaciones de cáncer a la edad de 68 años.
Como sucesor a Herbert W. Armstrong fundador de la IDU, Tkach dirigió con valentía a la iglesia establecida en Pasadena, California sacándola de una corriente sectaria y encaminándola hacia el cristianismo…” {Hank Hanegraaff} elogió al fallecido Joseph Tkach, padre, como “a un hombre que arriesgó perder su prestigio, su vida, su carrera y el respeto del mundo en su devoción total por hallar y proclamar la verdad.”
Hank ha sido para nosotros como un respiro de aire fresco. No todos los ministerios contrarios a las sectas religiosas inicialmente respondieron como lo hizo Hank. Siempre ha sido grato, dándonos la bienvenida, dándonos ánimo, por lo cual agradecemos a Dios por Hank y su ministerio. Él es nuestro hermano en el Señor.
George Mather nos da una mano
El ministro y autor luterano de nombre George Mather colaboró un tiempo con Walter Martin, antecesor de Hank del Christian Research Center. George le ayudó a Walter en la obra clásica The Kingdom of the Cults (“El Reinado de las Sectas”) y es co-editor con Larry A. Nichols de un libro más reciente titulado Dictionary of the Cults, Religions and the Occult (“Diccionario de las Sectas, las Religiones y el Ocultismo”) Con la ayuda de Larry, George está escribiendo su propio libro para la empresa Inter Varsity Press basado en las reformas que se llevaron a cabo en la WCG (IDU)
Nos presentaron a George casi al mismo tiempo que estábamos conociendo a nuestros amigos de la Iglesia del Evangelio Cuadrangular. George fue tan conmovido por lo que estaba sucediendo entre nosotros que comenzó a divulgarlo a sus colegas luteranos. Poco tiempo después recibimos una llamada por teléfono de Al Barry, presidente de la iglesia luterana del Sínodo de Missouri. Quería reunirse con nosotros y viajamos en avión hasta St. Louis donde nos encontramos con el Dr. Barry y otros ministros de la iglesia. También nos presentaron como invitados a la radio donde Don Matzat presenta el programa Temas, Etc. que trasmite Radio Network con base en St. Louis.
Más amigos en la Universidad Azusa Pacific
Otra organización que se debe mencionar por la ayuda que nos prestó fue la Universidad Azusa Pacific. Nuestro contacto con Azusa se inició cuando Greg Albrecht comenzó a tomar clases allí a finales de los años setentas. Pero quizás Greg mismo sea quien nos relate esta parte de la historia:
“En 1976 comenzé tomando clases de post-grado en Azusa Pacific (entonces se llamaba Azusa Pacific College y ahora se llama Azusa Pacific University, APU) En aquel entonces asistí allí debido a que la Institución Ambassador en Pasadena estaba procurando la acreditación académica. Yo estaba dando cátedra en Ambassador en la facultad de religión únicamente con mi título universitario. Necesitaba por lo menos un título en maestría y se me pidió que lo obtuviera. No tenía idea donde acudir; solamente conocía unas pocas universidades a las cuales no quería asistir.
Cuando supe de Azusa Pacific, me encontré con una universidad que tenía un gran concepto de la Biblia. Eso fue importante para mi puesto que yo era un creyente tradicional de la Iglesia de Dios Universal. La infalibilidad y autoridad de la Biblia siempre habían sido importantes para nosotros. Pero como yo era un verdadero creyente y seguidor de Armstrong, cuando asistí a Azusa me cuidé mucho de no exponerme a la “teología protestante” la cual me era necesaria aprender para obtener un título en maestría que se me otorgó en 1977. Me puse en guardia en contra de lo que en aquel entonces llamábamos “la levadura del intelectualismo.” Necesitaba la responsabilidad de tener un título, pero ciertamente no deseaba nada de las creencias de la histórica iglesia cristiana, de la manera que ahora las entiendo.”
Mike Feazell comenzó asistir a Azusa Pacific en la primavera de 1990. Mike, junto con su ayudante C. W. Davis, fueron probablemente las primeras personas de nuestra congregación que tuvieron una experiencia educativa de buena fe en Azusa (unos 12 años después que yo había asistido allí). Con el fallecimiento del señor Armstrong, Mike y C.W. quedaron libres para pensar pensamientos, abarcar preguntas que yo no tenía la libertad para pensar o emprender. Establecieron relaciones con un buen número de miembros del cuerpo de profesores de la universidad, gente como el Dr. John Hartley distinguido erudito en estudios del Antiguo Testamento; el Dr. Earl Grant, profesor de evangelismo y misiones; el Dr. Lane Scout; el Dr Donald Thorsen; el Dr. Les Blank; como asimismo otros más en Azusa Pacific. Estas personas aceptaron a Mike y a C.W. y se identificaron con lo que comenzaron a ver de lo que estaba sucediendo en nuestra iglesia. En aquel entonces, al estar desconectado de esas experiencias, algunos de nosotros en Pasadena estábamos comenzando a pasar por medio de un cataclismo dramático y revolucionario en torno a la perspectiva del mundo. Estábamos empezando a relacionarnos con Cristo y tratando con temas que estaban desafiando directamente nuestro sistema de creencias – de perspectivas bíblicas que estaban trastornando nuestro mundo (para utilizar la frase del libro de Hechos).
Estos administradores y miembros del cuerpo de profesores de la APU aceptaron a Mike y a C.W., como también a otros miembros de la IDU que comenzaron a asistir a la universidad sin tener que ser adoctrinados. De hecho, la APU es bien conocida por tolerar diferentes perspectivas, mientras que al mismo tiempo sostiene la fe cristiana histórica. Gente de varias corrientes teológicas –tales como los seguidores de Wesley, iglesia de la Amistad y la de los Nazarenos—egresaron de esta universidad. El cuerpo de profesores es consistentemente tolerante sin forzar o exigir a los demás adherirse a ciertas perspectivas.
El plantel y cuerpo de profesores en Azusa Pacific entendió nuestra situación y se habían preparado para tal fin, basado en la experiencia con estudiantes procedentes de varias creencias cristianas. ¡Por supuesto, nosotros probablemente presentamos mayores desafíos que la mayoría de los demás! No obstante, nos aceptaron y esto nos ayudó en gran manera. Por primera vez pudimos debatir y ocuparnos de los temas que encarábamos. Mike Feazell mostró un criterio bastante amplio con respeto a lo que estaba sucediendo en nuestras congregaciones, y el cuerpo de profesores de la APU se unió a apoyarnos a pesar que se mostraron bastante cautelosos en como tratarnos. Se dieron cuenta que la gente dentro y fuera de la institución podría generar críticas si no eran cautelosos. Sin embargo, pese a la restricción cautelosa que se llevó a cabo, las críticas surgieron.
Algunos miembros que dejaron la iglesia dijeron lo siguiente: “Esa gente en Azusa son vuestros consejeros. Están redactando nuevamente las doctrinas de la iglesia y la constitución. Ustedes se olvidaron de Herbert Armstrong y todas las verdades que le fueron reveladas a él.” Casi todos los grupos disidentes ven a Azusa Pacific como el gran Satanás. Piensan que la gente de Azusa está compuesta por hombres malignos que nos hicieron desviar de las enseñanzas de Herbert Armstrong hacia la iglesia protestante. Obviamente, tales acusaciones distan mucho de la verdad. El plantel y el cuerpo de profesores de Azusa categóricamente no ha hecho tal cosa. En ningún momento hemos consultado formalmente con ellos con respeto a temas doctrinarios. Ellos no quisieron entrometerse en nuestros asuntos ni tampoco los invitamos a que lo hagan. Sin embargo nos extendieron su amistad. Nos apoyaron y nos ofrecieron oraciones – y por ello siempre estaremos agradecidos, porque Azusa Pacific sinceramente debe ser elogiada.
Respaldo ofrecido por el Seminario Fuller
El plantel administrativo y el cuerpo de profesores del seminario Fuller también fueron de ayuda para nosotros. Richard Mouw, presidente de Fuller, manifestó lo siguiente: “Me he reunido con los dirigentes de la iglesia y sin desconfiar los considero hermanos en Cristo. Estoy profundamente conmovido por el testimonio de lo que Dios realizó en ellos personalmente y por la marcha en que transitan. Esta gente encausó hacia el cristianismo bíblico el más valiente e inspirador movimiento centrado en Cristo que haya visto.
En búsqueda de nuevas amistades
Tras haber dado comienzo a nuestras reformas en 1987, Dios comenzó a presentarnos a varios evangélicos que llegaron a ser amigos íntimos. Dos dirigentes de la Iglesia del Evangelio Cuadrangular, Bill Bradford y John Holland, tomaron la iniciativa en darnos la bienvenida y presentarnos a otros evangélicos. El Dr. Holland nos ha presentado a un sin número de respetuosos dirigentes evangélicos, incluyendo a distinguidas figuras tales como Don Argue de la Asociación Nacional de Evangélicos y Paul Cedar de Misión América. Fue John Holland quien nos abrió muchas de las puertas que nos condujeron al mundo evangélico. Sin esta ayuda, por ejemplo, no hubiéramos sido presentados a Don Argue, y sin la ayuda de Don, todavía podríamos estar luchando con difíciles problemas de publicación.
Cuando La Pura Verdad cambió de ser una revista de distribución gratuita, exclusiva de la iglesia que fomentaba a la IDU como “la única y verdadera iglesia”, hacia una revista cristiana de pago por suscripción, tuvimos que comprar avisos publicitarios para equilibrar el presupuesto. Sin embargo, cuando quisimos vender los avisos a través de los centros de distribución evangélicos habituales, nos encontramos con muchas puertas cerradas. Para aquel entonces la revista Christianity Today había publicado un extenso artículo escrito por Ruth Tucker delineando y aplaudiendo los cambios internos de la IDU.
Las noticias no parecían haber alcanzado a la mayoría del mundo evangélico. Tuvimos grandes dificultades en procurar convencer a posibles anunciantes y a otras revistas sobre nuestra intención de venderles anuncios y de que éramos sinceros. “Bueno, tal vez ustedes son sinceros”, oíamos decir, pero lo sentimos mucho, ustedes no pueden vendernos sus anuncios aquí, todavía tenemos muchos suscriptores con profundos sentimientos en contra de ustedes y no podemos arriesgarnos.”
En el otoño de 1996, la revista Carisma estaba considerando si podrían comprar avisos promoviendo la revista Plain Truth Ministries. Cuando un empleado del personal de oficina llamó a Don Argue para averiguar acerca de nosotros, Don le dijo: “Yo respondo por ellos, son sinceros. Compren el anuncio.” Estamos profundamente agradecidos a Dios por todas estas amistades y por los nuevos amigos que encontramos continuamente. Quedamos especialmente complacidos en noviembre de 1996 cuando la Asociación Publicitaria de Cristianos Evangélicos nos dio la bienvenida a Plain Truth Ministries como miembro de la misma. En aquel entonces me sentí obligado a citar lo siguiente extraído de la edición de marzo de 1996 de la revista The Plain Truth:
“Estuvimos equivocados. Nunca hubo ninguna intención de engañar a nadie. Estuvimos tan concentrados en lo que estábamos haciendo para Dios que no reconocimos el camino espiritual que transitábamos. Sea que haya sido por intención o no, ese camino no era la vía bíblica.
Hoy día estamos ante el pie de la cruz—el símbolo esencial de toda reconciliación. Es el terreno común donde se halla el encuentro entre las personas enajenadas y opuestas. Como cristianos, todos nos identificamos con el sufrimiento que se llevó a cabo allí, y esperamos que esa identidad nos convoque a todos.”
No estoy seguro si la ECPA (Asociación Publicitaria de Cristianos Evangélicos) tenía razón cuando en un boletín de noticias titulado: Footprints, comentaba que “el camino tomado por la Iglesia de Dios Universal de hecho es la historia religiosa más destacada de la década”. No obstante, estoy profundamente agradecido que ahora podemos dirigirnos unos a otros como hermanos. Sin embargo, todavía queda trabajo por hacer, especialmente en convencer a la gente que la mejor respuesta ante las novedades de nuestros cambios no es, “Todavía no me convence”
Temas Doctrinales: A veces es más fácil enseñarlos que cumplirlos.
Greg Albreght y yo asistimos a una reunión de Misión América en Washington, D.C. en Mayo de 1996. El orador invitado para ese día fue el enérgico presidente del Instituto Bíblico Moody, el Dr. Joseph Stowell. Joe Stowell expuso un poderoso mensaje acerca de cómo los cristianos necesitan reconocer las barreras que separan las distintas tradiciones para ir más allá de esas barreras y disfrutar las riquezas del compañerismo cristiano. Hablo de un amigo afiliado a un credo tradicional distinto al suyo y a quien estaba conociéndolo mejor. Durante una conversación telefónica, Joe Stowell le preguntó al amigo la manera que sus hijos iban a festejar Halloween (La Noche de las Brujas). ¿Qué disfraces llevarían puestos? Después de guardar un rato de silencio, el amigo le respondió: “Joe, nosotros no hacemos eso en nuestra iglesia. No festejamos Halloween debido a su origen pagano”
El Dr. Stowell no se ofendió y preguntó lo siguiente: “¿Entonces, pues, que van a hacer con los chicos?” El amigo le respondió, “Pues bien, iremos a cenar afuera y luego lo llevaremos al cine,” Con una gran sonrisa entre los dientes Joe Stowell respondió lo siguiente: “Pues bien, nosotros no hacemos eso. Nuestra tradición no cree en ir al cine.”
La intención, por supuesto, era de no permitir que nuestras tradiciones y trasfondos culturales sean una intromisión al auténtico compañerismo cristiano que se basa únicamente en la muerte expiatoria de Cristo. Todos somos iguales al pie de la cruz. Ese fue un mensaje impactante que nos dio un gran ánimo a todos.
Poco tiempo después tuve la oportunidad de encontrarme con el Dr. Stowell. Al darle la mano, me presenté diciéndole: “Pertenezco a la Iglesia de Dios Universal.” En ese preciso instante se le cayó el semblante y cambió la mirada como diciendo: “¿Qué estoy haciendo aquí dándole la mano a este tipo? ¡Es decir, este tipo pertenece a la Iglesia de Dios Universal!” Cuando me acerqué para darle un cumplido por su gran mensaje, no fue difícil advertir el gran desconcierto que invadía todo su rostro.
Tras la ironía de haber expuesto ese mensaje e inmediatamente después tener que darle la mano al presidente y pastor de la Iglesia de Dios Universal, pude observar una mente turbada. A pesar que quise decir algo, la compostura del momento me impidió que lo hiciera. ¿Qué predicador no ha expuesto un mensaje que fue más difícil ponerlo en práctica que exponerlo? Además, tal vez, todavía no se había enterado de nosotros. Quizás haya recibido informes conflictivos y concluyó que las noticias eran “demasiado buenas para creerlas.” Habrá ocasión en que Joe Stowell y yo hablaremos y contemos nuevamente este breve episodio. ¡De esto estoy seguro!
No culpo a nadie por ser cauteloso de aceptar la idea de que la Iglesia de Dios Universal ahora es totalmente evangélica. Joseph Stowell no es el único que se conmovió al encontrarse con miembros y pastores de la Iglesia de Dios Universal en lugares tales como Promise Keepers, desayunos de oración con agrupaciones de distintos credos y movimientos cristianos de asistencia. Estamos comenzando a aprender que el auténtico compañerismo cristiano no se basa en buena voluntad o grandes expectativas, sino en común acuerdo con respeto a la persona y la obra de Jesucristo.
El tema central de la oración
Para nosotros ha sido una experiencia renovadora conocer a personas como Kevin Mannoia, otrora el superintendente de la Iglesia Metodista Libre del Sur de California, quien nos brindó compañerismo incondicional respaldándonos con oraciones durante ciertas crisis administrativas que encaramos. O, como la persona de la Iglesia Bautista del Sur que me dijo recientemente: “Hermano, estoy enterado de lo que le está sucediendo a ustedes, ¿Me permite que ore con ustedes?”
¡Claro que puede hacerlo! ¡Especialmente porque nuestra reciente travesía espiritual nos ha mostrado el poder asombroso que existe en la oración de corazón del creyente! ¿De dónde surgieron estas reformas radicales en la Iglesia de Dios Universal? ¿Cómo se generaron? ¿Cuáles fueron los motivos que las impulsaron? Cuando todos estos análisis y estudios sociológicos hayan concluido y cuando sean dadas y sumadas las encuestas, estoy convencido de que hay un factor sobresaliente por encima de todo: la oración. Lo que a sucedido en la IDU es un movimiento soberano de Dios, impulsado en mayor medida por las oraciones de corazón de los creyentes interesados en el bienestar de una pequeña parte de la iglesia de Dios.
Continuamos oyendo relatos de hombres y mujeres que han orado por años, hasta décadas, pidiendo que Dios realice un milagro y reforme nuestra iglesia. A pesar de los largos años de lo que parecía un silencio divino, y sin importar las hostilidades que pudieron haber sentido nuestros miembros, ellos continuaron orando. Finalmente Dios respondió.
En una carta de David Scout dirigida al editor en la edición de Marzo de 1997 de la revista Carisma dice lo siguiente: “En un tiempo nosotros fuimos miembros de la Iglesia de Dios Universal durante la gestión de Herbert W. Armstrong. Es maravilloso que hayan visto la luz. ¡He elevado mis oraciones para que Dios cambie las enseñanzas de un hombre a las enseñanzas de Jesús! Cuando supimos que se habían arrepentido nos pusimos a llorar. Continuemos orando y veamos lo que Dios puede hacer.”
Don Mears, pastor de la IDU por mucho tiempo, dijo: “Hacia los finales de los años setenta me estaba preparando para exponer una serie de estudios bíblicos sobre la epístola a los Romanos y comencé a estudiar la epístola con mayor profundidad de lo que lo había hecho anteriormente. Me quedé aterrado de lo que había encontrado a medida que me enteraba cuanto nos hemos desviado hacia el legalismo en nuestra iglesia, tanto en la prédica como en la práctica del evangelio de la gracia que describió Pablo. Desde entonces, mi esposa y yo hemos estado orando a fin de que la iglesia obtenga mayor profundidad de la gracia de Dios.”
Jack Hayford, un distinguido pastor evangelico, se dirigió a un grupo de ministros dirigentes y pastores regionales de la IDU en Pasadena el 18 de marzo de 1997. En sus observaciones de clausura mencionó que un día hace más de 12 años, uno de los anteriores ministros de su iglesia, John Darnell, lo llamó por teléfono y le preguntó si lo acompañaba a un lugar en particular para orar. “¿A dónde?” preguntó el Dr. Hayford. “Ni siquiera se por qué siento este impulso del Señor,” respondió John, pero ¿usted sabe dónde están ubicadas las oficinas de la Iglesia de Dios Universal? Tengo el presentimiento que debo ir allá y caminar alrededor del lugar y simplemente orar.” Y eso fue lo que hicieron. El Dr. Hayford y John Darnell llegaron en automóvil a nuestras oficinas, estacionaron cerca de allí y oraron a medida que caminaban alrededor del predio universitario. Llegaron muy temprano un día sábado a la mañana de manera que no había nadie en las inmediaciones. Al terminar, ingresaron al automóvil y se fueron.
A medida que estaba concluyendo con sus comentarios, el Dr. Hayford nos dijo: “Uno no puede sino mas bien preguntarse --¿Cuántas personas ha movilizado Dios para orar por ustedes? La realidad es que nosotros caminamos alrededor de este lugar. Tuve la sensación entonces de que si alguien está dispuesto a realizar algo pequeño, entonces Dios esta dispuesto a hacer grandes cosas. Es parecido con Israel cuando la gente caminó alrededor de Jericó y Dios gano la batalla. Los muros cayeron, ¿no fue así?
Sí se cayeron. ¡Gracias a Dios que se cayeron! Durante los años pasados hemos escuchado muchos informes de gente que nos dicen que han estado orando por mucho tiempo para que el Espíritu se movilice en nuestro entorno. ¡O, cuán agradecidos estamos que Dios responde a las oraciones!
Anotaciones finales
1. David Neff, “Camino Hacia la Ortodoxia,” Christianity Today, 2 de octubre de 1995, 15.
2. Ruth Tucker, “De la Periferia al Redil: Cómo la Iglesia de Dios Univesal descubrió La Pura Verdad del evangelio,” Christianity Today, 15 de juio de 1996, 26-27.
3. Ibid., 27.
4. Doug LeBlanc, “La Iglesia de Dios Universal: Resurrección Ortodoxa,” The Christian Research Journal (Invierno 1996): 7.
5. Tucker, “De la Periferia,” 29.
6. LeBlank, “Resurrección Ortodoxa,”
7. “Un Nuevo Comienzo, Nueva dirigencia para la Iglesia de Dios Universal,” Boletín del Christian Research No. 1 (invierno/primavera 1996): 13.
8. Tucker, “De la Periferia,” 32.
9. Carta al Director, Carisma, marzo de 1997, 9.
10. Tucker, “De la Periferia,” 32.

Armstrong saliendo del Jet de la iglesia,
el cual usaba para viajar alrededor del mundo,
reuniéndose con líderes políticos en los años 19070s y 1980s.

Armstrong celebra el 50 aniversario de
La Pura Verdad (The Plain Truth)
en 1984. La revista llegó a tener una circulación gratuita mensual de más de 8
millones de ejemplares.

Auditorio Ambassador, en Pasadena, California, completado in 1974. El imponente
edificio era un sitio de conciertos con los principales intérpretes de música
clásica y jazz. En 1997 en el Auditorio todavía se realizaban servicios de la
iglesia. Fue vendido recientemente.

Herbert Armstrong y Joseph Tkach, padre,
conversan en el aeropuerto de Chicago en 1950.

Joseph
Tkach, padre, predicando a finales de los años 1980s, después de su sucesión al
cargo de pastor general.
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