Transformados por la Verdad
por Joseph Tkach

La Iglesia de Dios Universal rechaza las enseñanzas
de su fundador Herbert W. Armstrong y abraza
el cristianismo histórico. Esta es la historia.

 

Capítulo siete

Lo que creíamos

 


 

Un evangélico de mucho tiempo quién recientemente se ha vuelto mi amigo me contó una historia que resalta los grandes cambios doctrinales y teológicos que hemos estado haciendo en los últimos años en la Iglesia de Dios Universal. Mi amigo estaba sentado hace unos meses en una sala de espera cuando vio en el revistero una copia de La Pura Verdad. Él sabía de nuestra revista y conocía muchas de nuestras aberraciones doctrinales anteriores. Le entró la curiosidad y cogió la revista. Hojeando artículo tras artículo, empezó a alarmarse. ¿Qué lo hizo tan ansioso?

"Yo pensé que estaba perdiendo mi discernimiento teológico", me explicó. "Yo no había oído hablar nada de los cambios de la Iglesia de Dios Universal, y yo estaba asustado, no, angustiado. Es que no podía encontrar ningún error doctrinal en los artículos que estaba leyendo, pensé. ¿En qué estoy equivocado? Este material suena como que si estaría en el contexto de una publicación evangélica. ¿estoy perdido? ¿no puedo descubrir los errores?

Su estado de alarma estaba creciendo hasta que otro amigo le explicó que la IDU había sufrido una reforma teológica monumental en los últimos años. Mi amigo apenas podía creerlo. ¿Había la iglesia realmente removido las aberrantes e incluso heréticas posiciones doctrinales que la habían marcado durante tantos años? Sí, le dijeron, realmente había hecho eso. Todo que él podía hacer en ese momento era asentir con su cabeza.

La conexión protestante

Yo pienso que mi amigo habría agitado más aun su cabeza, si hubiera conocido que casi todos los distintivos doctrinales que Herbert Armstrong enseñó, no fueron originados por él, sino sacados de grupos protestantes (no obstante extremos e incluso heréticos).

El Sr. Armstrong no tomaba nada de enfoque teológico sino que era ecléctico; es decir, tomó prestado y adaptó la mayoría de sus "únicas" enseñanzas de otros. A menudo cuando intentamos decir a nuestra gente que el Sr. Armstrong tomó prestado muchas de sus enseñanzas de otras fuentes, encontramos una fuerte resistencia. Así que a veces respondemos lo siguiente: "Permítanos poner un reto dirigido a combatir la idea de que estas doctrinas se revelaron especialmente a Herbert Armstrong, queremos mostrar que esas ideas realmente no entraron a raudales directamente de la mente de Dios a la mente del Sr. Armstrong. Este es nuestro desafío: Usted conoce las distintas enseñanzas de Herbert Armstrong; pues bien, ahora nombre la enseñanza y le diremos de donde vino, le mostraremos lo que precedió a Herbert Armstrong y demostraremos que la enseñanza no se reveló especialmente a él y no fue restaurada del primer siglo".

Cuando alguien acepta el desafío, casi siempre la primera doctrina en ser mencionada es el sábado. "¡lo siento!" digo yo "Los Bautistas del Séptimo día fueron los primeros, mucho más antes que el Sr. Armstrong". Ustedes debían ver las miradas que ponían las personas cuando empezamos a indicar la denominación de origen de una doctrina una tras otra.

¿Y qué sobre la naturaleza del hombre? Lo siento, el evangelista Charles Finney influyó fuertemente en nuestra idea anterior en eso. De hecho, después de la muerte del Sr. Armstrong, cuando mi papá pasó a su oficina como sucesor y empezó a ordenar su escritorio, ¿adivine qué libro encontró allí explicando la naturaleza del hombre? ¿lo adivinó?; un trabajo de Charles Finney

¿Bien, Y qué sobre el Anglo - Israelismo? ¡Ciertamente esa es una revelación especial del Sr. Armstrong! Bueno, no exactamente. Un hombre llamado John Sadler al parecer fue pionero de la idea en 1649, mientras otro hombre llamado Richard Brothers (1757-1824) desarrolló el concepto mucho más. Es cierto que el Sr. Armstrong tomó sus ideas y las adaptó de una manera peculiar, pero él no originó el concepto enfáticamente. De hecho, no es ningún secreto que el libro de Herbert Armstrong “Los Estados Unidos y Gran Bretaña en la Profecía” lo copió de un libro titulado “El Cetro de Judá y el verdadero nacimiento de José [1] por J. H. Allen.

Es posible hacer una crítica de la lista completa de "las nuevas verdades" supuestamente reveladas al Sr. Armstrong y señalar de dónde las obtuvo y qué las precedió, y lo más interesante de todo (por lo menos para mí) es que la mayoría de estas enseñanzas que él aprendió son de los protestantes. Contrariamente a lo que nosotros creíamos anteriormente, ninguna de nuestras doctrinas distintivas se revelaron en forma especial al Sr. Armstrong, al menos no de la manera que el término "especialmente revelado" normalmente se entiende. Y en eso se encuentra otra historia.

Una historia: más de un grano de verdad

Una historia que no puede documentarse, no obstante da una comprensión exacta de cómo el Sr. Armstrong usó el término revelado. Antes de que el Sr. Armstrong se trasladara a California, él y John Kiesz, un ex ministro de la Iglesia de Dios (Séptimo Día) ya fallecido, estaban trabajando juntos en Eugene, Oregón, el Sr. Armstrong estaba publicando inicialmente copias de la Pura Verdad y había empezado su transmisión por la radio. Ambos estaban compartiendo una oficina, y John Kiesz encontró un día al Sr. Armstrong golpeando la máquina de escribir.

"¿Herbert, qué estás haciendo?" preguntó el Sr. Kiesz.

"John", contestó Armstrong, "Dios me ha revelado esta increíble nueva verdad". Se debe entender que en nuestro sistema anterior, "la nueva verdad" era el último hallazgo. Cuando mis padres entraron primero en la iglesia en los años cincuenta, yo recuerdo a mi mamá y papá que hacían una pregunta repetidamente. La pregunta no era, "¿Cómo vino a la Iglesia de Dios Universal?" sino "¿Cuándo conoció La Pura Verdad?" no "¿Cuándo aceptó a Cristo?" sino "¿Cuándo usted entró en La Pura Verdad?" Para nosotros, la nueva verdad era la perla de gran precio.

Volviendo a la historia. Cuando John Kiesz miró por encima del hombro del Sr. Armstrong y leyó el artículo que había sido tipeado, él lo reconoció. "Herbert", le dijo, "esto apareció en El Abogado de la Biblia [la revista de la Iglesia de Dios (Séptimo Día)] hace aproximadamente tres meses".

"Sí, así es cómo Dios me lo reveló a mí", contestó el Sr. Armstrong entusiastamente.

Esta historia, me la contó el propio Sr. Kiesz, ilustra el hecho que el Sr. Armstrong usó el término revelado substancialmente diferente en cierto modo de cómo uno podría ver la definición en la mayoría de los diccionarios o libros de texto del seminario. Cuando él dijo que algo se había revelado a él, no quiso decir que Dios había venido directamente para darle una nueva comprensión en su mente, no, cualquier nueva enseñanza que ocurría, normalmente pasaba por un canal más humano.

Cuando algunas personas oyen esto la primera vez, asumen equivocadamente que el Sr. Armstrong  intencionalmente habló acerca de "la nueva revelación" de una manera falsa y maliciosa, en razón que las personas asumen que la idea de revelado le dan un sentido igual a la experiencia de Pablo cuando se dirigía a Damasco o la experiencia de Isaías cuando fue llamado al ministerio y que se describe en Isaías 6. Pero esto sería entender mal, el Sr. Armstrong cuando usó el término revelado fue más bien una forma más elástica que eso, y yo no creo que lo decía en forma deliberadamente engañosa o malévola, pero aun así creó un cuadro distinto a las personas en como Dios estaba comunicando de algún modo directamente nuevas ideas y enseñanzas al Sr. Armstrong a través de alguna clase de tubería divina. Que, claro, creó toda clase de problemas.

Un paseo por los titulares del pasado

Cuando la gente cree sinceramente que su líder espiritual tiene la última palabra en sabiduría divina, ellos solamente pueden sentarse a escuchar lo que el habla, especialmente si lo que él dice es sobre su bienestar eterno o su destrucción. Imagine por un momento que está convencido que su propio pastor tiene una línea directa con Dios, que lo que él dijo era la verdad absoluta, y que cuando él habló, usted lo escuchó y le puso atención. También imagine que él hace la mayoría de sus declaraciones a través de una hoja informativa de la iglesia. ¿Qué pensaría cuándo usted vea titulares como los siguientes, sabiendo que estos son dirigidos a usted de su indiscutible líder espiritual?

“CÓMO SE VISTE PARA LA IGLESIA. ¿Puede ello dejarlo fuera del REINO?”[2]

“Cómo usó sutilmente Satanás el MAQUILLAJE para sacar a la Iglesia fuera del camino”[3]

“¡NUESTRA LUZ ESTÁ BRILLANDO!. y no los cosméticos en nuestros rostros”[4]

Mi suposición es que usted probablemente respondería como nosotros lo hicimos, con firme dedicación y con miedo. Nuestras vidas espirituales eran pesadas con reglas y amenazas. La mayoría de nosotros empezó a medirse más por lo que no hicimos que por lo que hicimos. Como nuestro libro de reglas creció pesadamente, nuestro concepto de la gracia poco creció consecuentemente, no hicimos mucho por tener una relación vital con Cristo debido a que teníamos una aceptación cognoscitiva de ciertas doctrinas esotéricas. A quién usted conocía no era tan importante como qué sabía.  La doctrina –nueva verdad, era todo para nosotros. Eso es lo que nos apartó de todos los demás. ¡Y para mí, nos puso aparte!

Siete claves de énfasis doctrinal

Para aquellos que no han estado familiarizados con lo que la Iglesia de Dios Universal enseñó anteriormente, permítame esbozar brevemente siete áreas de doctrina que nos separaron de todas las otras organizaciones, denominaciones e iglesias. Nuestras diferencias doctrinales anteriores no pueden limitarse a lo siguiente, pero en mi opinión lo que sigue representa las enseñanzas principales que nos definieron como un grupo y nos distinguieron de los otros. Por favor recuerde: La Iglesia de Dios Universal ya no sostiene, enseña, ni defiende ninguna de estas doctrinas. Lo que estoy a punto de describir, es el edificio doctrinal anterior de la Iglesia de Dios Universal. Principalmente, la siguiente descripción se aplicará a la inmensa mayoría de nuestros grupos disidentes.

1. ¿Quién es Dios?

Mientras la Iglesia de Dios Universal siempre ha enseñado que Dios es eterno, inmutable y soberano, también enseñaba que Él constantemente estaba aprendiendo y estaba creciendo. Nosotros enseñábamos que Dios el Padre tenía una forma humana, como nosotros lo tenemos. Considere esto:

Ahora note una vez más Génesis 1:26 "...Dios (Elohim) dijo: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza [forma y configuración]..." Dios se describe en la Biblia como que tiene ojos, orejas, nariz, boca, pelo en su cabeza, brazos, piernas, dedos, dedos de los pies. Jesús era "...la imagen expresa de lo que él [el Padre] es..." (Hebreos 1:3)[5]

De este pasaje usted ve que nuestro Dios no era completamente ortodoxo. Él tenía ojos, orejas, la nariz, boca, todas las partes corporales que nosotros tenemos. Por una parte, teníamos razón diciendo que la Biblia usaba estas palabras para describirlo; los Salmos, por ejemplo, están llenos de tales condiciones en referencia a Dios. Por otro lado, podemos ver ahora, por la gracia de Dios, que estas condiciones se usan en relación a un antropomorfismo, para imaginarse a Dios de una manera poética. Yo pienso que poco entendimos entonces este principio, porque nunca tomamos literalmente todas las condiciones.

Por ejemplo, nunca enseñamos que Dios tenía plumas, como se lee literalmente en Salmos 17:8, ni que Él a veces actuó como un borracho, como sugiere en Salmos 78:65. Eso era demasiado literal para nosotros.

Nuestro concepto herético de Dios no se detuvo allí, negamos la Trinidad enfáticamente, indicando que era una doctrina pagana. Aunque señalamos la deidad de Cristo, lo entendimos como un Dios separado del Padre; dijimos que Él siempre había existido con el todopoderoso Dios, enseñamos que Él no se convirtió en el Hijo de Dios hasta que nació en el mundo a través de la virgen María. ¿Y el Espíritu Santo? Negábamos su personalidad y enseñamos que "Él" era realmente un "algo" como lo muestra el siguiente pasaje:

Si el Espíritu Santo no es una Persona, un espíritu, entonces ¿qué revela la Biblia sobre el Espíritu Santo?... El Espíritu Santo es el Espíritu que emana por todas partes de Dios y Cristo en el universo. A través de Su Espíritu Santo, Dios se proyecta, en Espíritu, por todas partes en el universo, incluso ambos Dios y Cristo tienen la forma y configuración, así como el hombre.

El Espíritu Santo es muchas cosas. Es la MISMA VIDA del Dios inmortal, el cual entra en un humano, lo engendra con la vida de Dios.

Es el PODER de Dios, por el que, cuando Cristo "habló" fue hecho. Es el PODER por el que Dios amplió los cielos, creando el vasto e inmenso universo.

El Espíritu Santo, entra en el hombre como el regalo de Dios, abre a la mente a ENTENDER el conocimiento espiritual, desconocido a la mente humana por otra parte. Es el AMOR de Dios"...vertido en nuestros corazones..." (Romanos 5:5). Es la FE de Cristo que puede darse a los hijos engendrados de Dios a través del Espíritu Santo. Es el PODER de Dios, engendrado dentro de los humanos, para que nos permita vencer a Satanás y al pecado.[6]

Enseñábamos que la misión primaria de Jesús era demostrar que la ley puede guardarse. Dijimos que el Espíritu Santo vino al creyente a implantar la vida y carácter de Jesús. De esa manera nosotros podemos obedecer los mandamientos de Dios.

Finalmente, enseñábamos que el destino de todos los verdaderos creyentes (es decir, miembros de la IDU) era volverse Dioses así como Dios es Dios. Dijimos que nos volveríamos parte de la  "familia Dios".  La búsqueda de cada creyente era volverse Dios así como que Él es Dios. Ésta es una razón por la que atacamos la doctrina de la Trinidad tan vigorosamente. En nuestras mentes, la Trinidad limitó a Dios en tres Personas, no es una enseñanza aceptable cuando usted insiste que el destino de cada creyente era volverse un Dios literal en la familia de Dios. Nosotros lo pusimos así:

El emperador Constantino del Imperio romano llamó al Consejo de Nicea en el 325 DC e hizo que ambos, La Pascua pagana (de la diosa Astarte) y la doctrina de la Trinidad, sean LEY!... La doctrina de la Trinidad limitó a Dios a tres Personas.[7]

Ahora, claro, hemos admitido nuestro error y hemos abrazado la doctrina bíblica y ortodoxa de la Trinidad: un Dios que existe eternamente como tres co-iguales y divinas Personas. Nosotros creemos que Dios es espíritu y por consiguiente no tiene partes corporales como nosotros tenemos, y la primaria misión de Jesús era buscar y salvar a quien estaba perdido (¡nosotros los seres humanos!). El Espíritu Santo nos da el poder de vivir vidas piadosas pero no como una "fuerza"  o "energía".

2. ¿Quién es el Hombre?

Aunque pensábamos que los verdaderos creyentes resucitarían a la vida eterna y enseñábamos que los incrédulos permanecerían muertos durante mil años, esto tenía implicaciones mayores en nuestra enseñanza en el resto de la vida.

Enseñábamos que Dios estaba reproduciéndose literalmente a través de la humanidad. Nuestro destino era no permanecer meramente humano, sino volvernos Dios, nacer de nuevo como miembros de la familia de Dios así como los niños humanos son totalmente humanos, así que (nosotros pensamos) los hijos de Dios serán totalmente Dios.

Hoy reconocemos que nuestro destino no es volvernos Dios; Él está para siempre separado, santo, y bendito, el Gobernante bendito y único, el Rey de reyes y Señor de señores que solo Él es inmortal y quién vive una luz inaccesible a quien nadie lo ha visto o puede ver" (1 Timoteo 6:15.16). Él solo es increado; nosotros somos Su creación, traída a la existencia por su poder creativo. Él no tiene principio ni fin. Nosotros los humanos tenemos un inicio. La recompensa será que un día seamos glorificados y recibiremos cuerpos indestructibles así como el Señor Jesús después de su resurrección, pero nosotros nunca nos volveremos Dios. Eso es imposible.

3. ¿Qué es la Salvación?

Nosotros enseñábamos que nadie nace "de nuevo" sino hasta el momento de la resurrección. Dijimos que aquellos que creyeron en la muerte y resurrección de Jesús y quién se comprometió en obedecer la ley y ser engendrado" (qué nosotros entendíamos como "concebido") como hijos de Dios nacería "de nuevo" en el momento de la resurrección. Hasta entonces, el creyente sólo fue concebido, no nacido. Por consiguiente, nadie era "salvo" en su vida terrenal; tenían que esperar el retorno de Jesucristo para eso. En la resurrección el creyente podría ser levantado y finalmente nacería de nuevo. "Somos engendrados como hijos de Dios, si tenemos el Espíritu Santo. Y por consiguiente, somos impregnados con la vida inmortal, la tendremos cuando Cristo venga, entonces estaremos en la Familia de Dios"[8].

Esta era una de las pocas doctrinas, enseñadas por el Sr. Armstrong que no tiene ningún precedente conocido; parece ser única de él. Él desarrolló esta enseñanza a través de una simple equivocación del texto griego original del Nuevo Testamento. Él erróneamente indicó que la palabra griega gennao ("engendrado" NVI) era la única palabra usada para esta actividad en el Nuevo Testamento. Aún por lo menos tres otros términos; apokueo, anagennao y tikto, son usados indistintamente con el gennao y pueden traducirse "concebir", "traer sucesivamente", "entregar", etc. Expertos en lenguaje griego, como los que bien utiliza el léxico, pueden señalar la correcta interpretación de este término, 1ª Pedro 1:23 hace claro que nuestra comprensión anterior estaba en un error: "Pues ustedes han nacido de nuevo, no de simiente perecedera, sino de simiente imperecedera, mediante la palabra de Dios que vive y permanece (énfasis mío).

Nosotros también declarábamos que aunque Cristo murió por los pecados del mundo y creer en Cristo era insuficiente para ganar la salvación; el creyente también debía obedecer a Cristo. Esa obediencia, como formalmente lo entendimos, incluía adhesión a la observancia del sábado, leyes de alimentos (Levítico 11), y observancia de fiestas religiosas y los días santos. Enseñábamos que sólo aquellos que obedezcan todos esos mandamientos, incluyendo esas partes del Antiguo Testamento que el Sr. Herbert Armstrong creyó y enseñó que "aún son efectivas", pueden lograr la salvación. En otros términos, aunque la salvación era un regalo, uno tenía que calificar para recibir este regalo gratuito. Adán tenía que calificar para restaurar el gobierno de Dios en la tierra; él falló. Cristo tenía que calificar superando a Satanás y demostrar fidelidad a Dios y a sus caminos; Él tuvo éxito. De la misma manera, cada uno en la iglesia tenía también que "calificar" para sentarse en el trono de Cristo junto a Dios. Eso era una clase de gracia condicional, esto ayudaba al Sr. Armstrong a hacer declaraciones tales como: "Jesucristo no lo hace FÁCIL para cualquiera de nosotros a quienes Dios llama y utiliza al servicio de Dios, o aquellos llamados a la salvación. Calificar para el REGALO de la salvación no es fácil"[9]. Hoy nosotros enseñamos que las personas nacen de nuevo al momento en que ponen su confianza en el Salvador viviente, Jesucristo, la salvación es un regalo y no puede ganarse o "calificar de forma alguna":  "Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios" (Efesios 2:8).

4. ¿Cuál es la Iglesia?

Nosotros éramos inexorables en que Dios tenía sólo una verdadera iglesia en el mundo, y nosotros éramos esa verdadera iglesia. Todas las otras eran falsas y apóstatas. Nosotros etiquetamos al Catolicismo romano como "la Gran Ramera de Babilonia" (Apocalipsis 17) y llamamos a los protestantes sus hijas rameras.

Herbert Armstrong también proclamó que el verdadero evangelio cesó de ser predicado desde el año 53 DC, cuando fue suprimido por la gran ramera. La verdad reapareció diecinueve siglos después bajo la dirección del Sr. Armstrong. Él estaba en los últimos días como el apóstol de Cristo que restauraría la verdad perdida de la iglesia para preparar la segunda venida inminente de Cristo.

¿Cómo supimos que éramos la "única y verdadera iglesia"? En primer lugar, teníamos el "nombre correcto": "Iglesia de Dios", éramos conocidos como la "Iglesia de de Dios del Radio", hasta 1968 cuando cambiamos nuestro nombre a Iglesia de Dios Universal; segundo, observábamos el sábado de Dios, junto con el Antiguo Pacto y las leyes sobre los alimentos y los días de fiestas especiales. Exigíamos la celebración de siete sábados anuales (Levítico 23), uno de los cuales duraba ocho días y evitamos la carne del cerdo, mariscos y ciertos tipos de carnes. La IDU interpretó la Biblia para que los miembros tuvieran prohibido votar en las elecciones, prohibir a las personas justas de servir en el ejército, casarse y después divorciarse, contar con los doctores (sólo para curar en caso de accidentes, "cirugías de reparación o prevención en niños), prohibir usar cosméticos, u observar la Navidad, Domingo de Resurrección, y los cumpleaños. Ninguna de las otras iglesia seguían todas estas prácticas estrictas; por consiguiente, ellas eran apóstatas y nosotros éramos la verdadera.

Ya que esto era la verdad, nos distanciamos de otros "falsamente llamados cristianos y de todas las otras denominaciones". Nos aislamos, y nos separamos. La información sobre la hora y lugar de los servicios era cuidadosamente guardada, se cuidaban a los probables miembros cuidadosamente y sólo se invitaban a los servicios cuando "estaban casi listos para el bautismo".[10] Nos vimos como la verdadera iglesia de Dios  y no escondimos nuestras creencias. Un titular de las Buenas Noticias publicada el 18 de diciembre de 1978, sonaba muy fuerte, "LA IGLESIA DE DIOS UNIVERSAL HOY" y subtitulaba, "¡la única voz en el desierto de la Babilonia religiosa de hoy dando la ÚNICA y SEGURA ESPERANZA a un mundo desesperado!".[11]

¿Y qué de la organización de la verdadera iglesia de Dios? Al principio, éramos organizados en un modo principalmente democrático. En un artículo y mensaje escrito en 1939 y titulado "¿Cristo reorganizó la Iglesia?" Herbert Armstrong condenó completamente el centralismo, el gobierno jerárquico de la iglesia, y entusiásticamente apoyó la autonomía colectiva. Él escribió, "Toda autoridad y poder a reglamentar está solamente limitado a cada congregación LOCAL. ¡Pero no hay AUTORIDAD de la BIBLIA para cualquier super gobierno, u organización con autoridad sobre las congregaciones locales!". Él culpó al Emperador Constantino de instituir un sistema jerárquico, como también lo culpó de introducir la doctrina de la Trinidad.

Pasado el tiempo, la propia IDU instituiría un sistema jerárquico rígido. El 22 de enero de 1955, el Sr. Armstrong dijo que "por primera vez en 750 años, el gobierno completo de Dios es restaurado en Su iglesia". En ese día, dijo, cada puesto administrativo mencionado en las Escrituras había sido reconocido y ocupado en la Iglesia de Dios de la Radio. Apóstoles, evangelistas, pastores, ministros, ancianos (ancianos predicadores), diácono, y diaconisa. A mediados de los cincuenta él pudo decir que "las congregaciones son gobernados por los ancianos que son gobernados por los evangelistas y ellos son gobernados por el apóstol, que es gobernado por Cristo, que es gobernado por Dios. Todos los puestos son designados por un puesto superior".[12] 

Otras cosas también cambiarían en "la Iglesia de Dios". El Sr. Armstrong no siempre se llamó el "apóstol de Cristo". Sino que en los inicios de los 50 algunos estudiantes de la Institución Ambassador empezaron a referirse de él de esa manera. Pronto otros los imitaron. La primera vez que fue llamado públicamente apóstol fue en 1951 en una Fiesta de Tabernáculos, cuando Herman Hoeh, uno de los primeros graduados del Ambassador  College y asistente de la iglesia, usó el título en un sermón, el Sr. Armstrong escribió después, "En ese momento sus palabras llegaron a mis oídos sobresaltados como una bomba atómica y mi primer impulso era negar y corregir su declaración inmediatamente".[13] En 1955 él reconoció la verdad de este título, pero raramente lo usó ni incluso lo mencionó durante los próximos veinte años. Cuando lo usó, él se llamaría "uno llamado apóstol", por los años setenta él había empezado frecuentemente a usar el término, y en la última década de su vida él se llamó a menudo "el único apóstol del siglo veinte".

Hoy nosotros rechazamos lo que es conocido como "Armstronismo", es decir, adhesión a las enseñanzas de Herbert W. Armstrong en lugar de la evidencia bíblica que es contraria. Nosotros hemos aceptado la primacía de la Biblia y del evangelio, mientras más de cien grupos disidentes que salieron de la IDU enseñan y proclaman interpretaciones no bíblicas de un hombre. Nosotros no creemos que la IDU es la única iglesia verdadera de Dios; sabemos que hay creyentes genuinos en todas las denominaciones cristianas. No creemos que una forma de gobierno de la iglesia es más bíblica que otra y estamos tomando medidas para descentralizar nuestra estructura eclesiástica. La iglesia de Dios ha continuado creciendo a través de todos los siglos desde que Jesús subió a los cielos hace dos milenios; nosotros simplemente somos una parte pequeña de la Novia de Cristo. ¡Y estamos contentos de que sea así!

5. ¿Cómo debemos tomar al Antiguo Pacto?

Esta pregunta formó una multitud de creencias y prácticas en nuestra iglesia. El debate del Nuevo Pacto/ Antiguo Pacto, es una parte significante del rompecabezas porque existió una comprensión mixta respecto a esto durante mucho tiempo en nuestra iglesia. Muchas personas pensaron que aún estábamos bajo el Antiguo Pacto, principalmente porque muchos de nuestros Ministros estaban enseñando eso exactamente.

Yo recuerdo que Ted Armstrong dio un sermón en Pasadena sobre este tema. Él le preguntó al público,"¿Cuántas personas piensan que estamos bajo el Nuevo Pacto?, levante su mano", muchas manos se levantaron, entonces preguntó,"¿Y cuántas personas piensan que estamos bajo el Antiguo Pacto? levanten la mano."más manos fueron levantadas, entonces dijo, "con el tiempo, como lo hice esta mañana, ustedes sabrán qué tipo de iglesia somos."

Entonces él nos llevó a un recorrido de versículos, resaltando la palabra mandamiento dondequiera que aparecían (fuera de contexto, por supuesto, porque nosotros éramos ignorantes de eso). Su versículo concluyente fue Hebreos 8:13 que dice "Al llamar "nuevo" a ese pacto, ha declarado obsoleto al anterior; y lo que se vuelve obsoleto y envejece ya está por desaparecer". (NVI). Él arregló al final de esa frase y dijo,"Vean, no ha desaparecido todavía, es viejo, pero aún se mantiene con fuerza; no ha desaparecido".

Cuando nos sentamos a escucharlo dar su sermón, éramos bíblicamente ignorantes. No teníamos ninguna idea que el Libro de los Hebreos fue escrito unos años antes de la destrucción del templo judío en el año 70 DC, cuando el ejército romano invadió y arrasó el templo, quemando la ciudad de Jerusalén, el modo antiguo de relacionar a Dios ciertamente desapareció para siempre. Las legiones romanas de Tito presenciaron que el "sistema del Antiguo Pacto desapareció" fue visto por última vez. Todavía casi dos mil años después de que esos eventos habían ocurrido, nosotros permanecíamos convencidos por la presentación firme de Ted, que aún estábamos bajo el Antiguo Pacto.

Aun así, la pregunta no quedó establecida por mucho tiempo, preocupantes objeciones seguían apareciendo;

¿Cómo podríamos estar aún bajo el Antiguo Pacto, cuando nunca practicamos los sacrificios animales que eran el corazón de ese convenio?

¿Y cómo podíamos decir que Cristo anuló ese aspecto del convenio, y el resto de ese pacto aún permanecía intacto y con fuerza? ¿Cómo se decidió qué partes del Antiguo Pacto eran aplicadas y cuáles no lo eran?

En 1978 Herbert Armstrong escribió un artículo intentando aclarar esta confusión.[14]  Él escribió que mientras era correcto decir que nosotros no estábamos bajo el Antiguo Pacto, y tampoco no estábamos aún bajo el Nuevo Pacto; y que ello no empezaría hasta que Cristo volviera. Así que ¿dónde estábamos? estábamos "entre" los dos convenios.

Tal declaración le dio una plataforma al Sr. Armstrong de coger y escoger qué artículos del Antiguo Pacto y qué artículos del Nuevo se aplicarían a nosotros. Explicó cómo se podía exigir a nosotros que observáramos del Antiguo Pacto los días santos sin exigirnos realizar los sacrificios de animales para el perdón de los pecados. Cualquier cosa que nos ordenaron obedecer, sin embargo, estábamos conminados a que obedeciéramos en una incierta condición.

Por la gracia de Dios, hemos dejado todo esto atrás. Nosotros no somos una iglesia del Antiguo Pacto, sino una iglesia del Nuevo Pacto, no ganamos nuestro lugar ante Dios haciendo algo (aunque lo que hacemos ciertamente revela lo que hay en nuestro corazón).

Nosotros vivimos por la gracia, no por la ley; por el Nuevo Pacto, no por el Antiguo.

6. ¿Cuál es la verdadera visión de la historia?

Una de las enseñanzas principales del Sr. Armstrong era su propia versión del Anglo Israelismo. Él enseñó que los anglosajones (gentilicio británico) eran descendientes directos de las diez "tribus perdidas" de Israel. Él dijo que las diez tribus de Israel emigraron al noroeste de Europa y se encontraban hoy principalmente en Inglaterra y en el mundo angloparlante. Los anglosajones de Inglaterra y los Estados Unidos, dijo, eran los descendientes de Efraín y Manasés.

¿Cómo llegó él a esta conclusión? La tortuosa etimología da una respuesta. Por ejemplo, él dijo que la palabra hebrea para "pacto" (berith) se convertía al inglés cuando se combinaba con la palabra hebrea por "hombre" (ish). Cuando las vocales no son escritas en el texto Masorético del texto hebreo original, la “e” de berith toma su forma como el término “brith”. Y que los antiguos hebreos no pronunciaban la letra h, “berith” se convertía en brit. Si se combina esta palabra con el “ish” entonces se obtiene la palabra "british" (británico en idioma inglés). No hay ninguna evidencia bíblica o histórica, por supuesto, para hacer tal raciocinio.

Él hizo algo similar con el término "Saxon" (sajón). Génesis 21:12 nos dice que Dios prometió bendecir la simiente de Isaac. Si la “I” en Isaac es suprimida, tenemos la palabra “saac”. Y el pacto de Dios fue establecido con "los hijos de Saac" [en inglés: Saac son (Saxon)]. Por consiguiente cuando Jesús dijo que sólo le habían enviado a "las ovejas perdidas de Israel", el quiso decir que no había venido a entregar su mensaje a los judíos, sino al pueblo anglosajón. El Sr. Armstrong escribió: "Jesús les había dicho a sus discípulos que no fueran a los gentiles, sino a las ovejas perdidas de la Casa de Israel. La Casa de Israel nunca se refiere a los judíos, siempre al reino que empezamos a conocer como “las diez tribus perdidas”, ellos estaban en Europa occidental y Bretaña cuando Jesús dio esta instrucción.[15] Más antes él había insistido: "Así que aquí hay otra VERDAD"¡desconocida por la mayoría de las iglesias llamadas cristianas, Israel estaba dividida en DOS naciones, y el pueblo del reino de Israel no eran judíos, ni se llaman judíos en la Biblia!"[16]

Por otro lado él declaraba que el trono inglés actual es una extensión del trono de David y que la Piedra de coronación, la cual está situada bajo el trono inglés, es realmente la misma piedra que Jacob usó como almohada descrita en Génesis 28:11. El Sr. Armstrong afirmó que esa piedra había sido transportada por el profeta Jeremías a las Islas británicas (los geólogos dicen que la piedra es calcárea, un tipo común en Escocia, y es incoherente con las piedras de Palestina). De igual forma esta doctrina Británica-Israelita formó parte de nuestras creencias y prácticas.

Más allá del Anglo-Israelismo, nosotros enseñábamos una falsa historia de la iglesia. Por ejemplo, que el hombre a menudo referido como Simón el Mago (Hechos 8:9-25) empezó la iglesia Católica Romana, una declaración que es simplemente equivocada, tal historia falsa formó parte de lo mucho que hicimos y enseñamos.

A veces acudíamos a un diagrama de la historia de la iglesia. Podíamos indicar el principio de la iglesia en Pentecostés y en el fin del diagrama, donde nos encontrábamos en el siglo veinte, en medio, el evangelio había cesado de ser proclamado en el año 53 D.C.; poco después la "iglesia" abandonó el sábado y lo reemplazó por el Domingo, es allí donde a la iglesia se le perdió el rastro.

Así según el diagrama, la iglesia empezó bien, entonces casi inmediatamente siguió una línea descendente hasta que finalmente fue corrupta. Aún así, la iglesia nunca perdió la vista completamente de toda la verdad. A través de tiempo varios remanentes; los Valdenses, los Bogomilas, los Lollards, fueron perseguidos por la Gran Ramera, predicamos y enseñamos que estas personas eran los verdaderos cristianos. ¿Por qué? A pesar de lo que esos grupos podían creer o practicar, ellos eran verdaderos cristianos porque tenían la "verdad Sabática".

Es interesante para nosotros hoy mirar algunos de estos grupos honestamente. Muchos de ellos eran gnósticos y deístas. Los Valdenses eran Trinitarios y no guardaban el sábado; ellos guardaron el domingo como su día de reposo. Pero porque ellos usaron la palabra "sábado" en sus escrituras, nosotros equivocadamente asumimos que guardaban el sábado. Algunos cuantos Valdenses rompieron con el grupo principal y guardaron el sábado como día de reposo, pero la mayoría de la iglesia nunca lo hizo.

Nosotros aceptábamos absolutamente esta versión profundamente defectuosa de la historia. En verdad, hay algo de atractivo incluso para el pensamiento protestante acerca de tal punto de vista de la historia. Nosotros sabemos que la Iglesia romana se desvió a través de sus enseñanzas medievales de indulgencias y su corrupción general, sabemos que Martín Lutero hizo una gran acción encendiendo la llama de la Reforma. Hay algo bueno sobre tal vista de la historia, pero hay algo preocupante sobre ella, también, incluso más allá de las inexactitudes grotescas. Nosotros vimos conspiración por todas partes, una huella paralela entre lo bueno y lo malo. Los grupos que "tenían la verdad sabática" (o los que nosotros pensamos que tenían el sábado) eran buenos; los otros eran corruptos porque no tenían el sábado. Todo para nosotros estaba coloreado por esto, sesgó del punto de vista de la historia.

7. ¿Qué nos depara el futuro?

En nuestra visión anterior, toda la historia parecía apuntar al milenio como el pináculo de la rectitud y piedad. Cristo regresaría a preparar su gobierno y reinar durante mil años, y nosotros seríamos sus acompañantes.

Todo lo que Él hizo en la tierra a su primera venida, su vida sin pecado, su muerte de sacrificio y su resurrección, era nada más que hechos preliminares al reino. Él no vino tanto para salvarnos de nuestros pecados (aunque Él hizo eso) sino a proclamar y poner el fundamento para el próximo reino de Dios.

A la resurrección y el principio del milenio, los creyentes muertos podrían resucitar y nacer de nuevo y reinar con Cristo en la tierra. Cuando Herbert Armstrong escribió: "El REINO DE DIOS es un GOBIERNO literal. Así como el Imperio Caldeo era un REINO, incluso como el Imperio romano era un REINO, entonces el REINO DE DIOS es un gobierno. Tomará el GOBIERNO de las NACIONES del mundo".[17]

¿Y cuándo pasaría este evento cataclista? El Sr. Armstrong enseñó que eso podía pasar en cualquier momento y ofreció  muchas predicciones sobre el momento adecuado (todos de los cuales no se hicieron realidad). Él dijo que la Iglesia de Dios Universal se transportaría primeramente milagrosamente a un lugar de seguridad, probablemente Petra, una ciudad antigua, amurallada en el sur de Jordania, un lugar de protección contra los terrores de Armagedon -- en 1936. Él predijo después equivocadamente que este evento ocurriría en el 43 y luego de nuevo en el 72; tres años y medio la iglesia estaría segura, Cristo volvería y la batalla de Armagedon comenzaría. Cuando todas estas predicciones fallaron y numerosas personas salieron de la iglesia en respuesta a esto, él tuvo mucho más cuidado sobre poner fechas proféticas.

Finalmente, nosotros enseñábamos que había tres resurrecciones separadas:

1. Los miembros de la verdadera iglesia, así como los santos, se levantarían a la vida a encontrarse con el retorno de Cristo a establecer el reino milenario. En ese momento ellos nacerían de nuevo y se volverían Dioses literales en la "Familia Dios".

2. Aquellos que no habían oído "la Verdad" en su vida resucitarían al final del milenio en el tiempo en que los santos les enseñarían la doctrina correcta. Si ellos se negaran a aceptarla, había un solo destino.

3. Los pecadores incorregibles serían resucitados y arrojados al lago de fuego dónde perecerían y dejarían de existir por la eternidad.

Hoy nosotros ya no sostenemos este plan escatológico de tres-resurrecciones. Reconocemos que los verdaderos cristianos pueden diferir en sus puntos de vista de cosas futuras; esto no los hace menos cristianos o espiritualmente inferiores. Nuestros miembros varían en sus creencias sobre los detalles de la escatología, pero todos creemos que Cristo vendrá un día en poder y gran gloria y que "él debe reinar hasta que haya puesto a todos sus enemigos bajo sus pies y el último enemigo a ser destruido es la muerte" (1 corintios 15:25-26).

Creemos que Dios es justo y misericordioso. Esperamos pasar la eternidad con Cristo y todos los santos, no como compañero-dioses, sino como hijos glorificados de Dios, hombres y mujeres redimidos que lo aman y le rendirán culto a Él por siempre.

Un maestro vendedor

Como mencioné en el último capítulo, antes de que el Sr. Armstrong entrara al ministerio, él era un vendedor de publicidad, hizo un trabajo maravilloso en esos roles; muchos expertos lo llamaron uno de los más grandes redactores de textos publicitarios del siglo veinte, y nosotros lo admiramos por eso.

Lamentablemente, él trajo esa mentalidad al fundar nuestra iglesia. Aparentemente él se dijo, "bien, yo tengo que hacer esta iglesia diferente. ¿Cómo hago que las personas quieran venir a esta iglesia y no a ninguna otra iglesia?"

Muchos de nuestros miembros todavía se preguntan después de setenta años: "¿Cómo? ¿Ya no somos diferentes? En días pasados éramos siempre diferentes. ¿Qué nos hace diferentes hoy?" Uno de los más grandes éxitos de Herbert Armstrong era que nos hacía diferentes; nosotros pensábamos que nadie más tenía la Verdad excepto nosotros.

Piense en esto, suponga que usted empieza a comercializar una nueva marca de jabón. Así que usted se dice así mismo, "OK, yo estoy vendiendo jabón. Yo tengo que distinguir mi jabón de otras marcas, así que ¿qué hago?

"En primer lugar, puedo empezar el posicionamiento de mi producto identificando a los otros como inferiores o incluso sin valor, como desencaminados, como espurio e incluso perjudicial. Claro, yo tendré que usar los mismos ingredientes básicamente para mi jabón como aquellos lo hacen, pero yo cambiaré el nombre de esos ingredientes. Será básicamente la misma cosa, pero yo le daré un nombre ligeramente diferente".

Yo no pienso que esto realmente fue lo que el Sr. Armstrong pensó, pero de hecho es lo que pasó. Nos dijeron que nosotros éramos el "único y verdadero" jabón. Así que cuándo empezamos a admitir hace unos años que nosotros no éramos el único y verdadero jabón, y que otros habían estado haciendo un jabón excelente durante siglos, ¿qué piensa usted qué algunas de nuestras gentes hicieron? Muchos de ellos salieron. ¿Pero adónde podían ir? Ellos nunca usarían el verdadero jabón. Ellos nunca se volverían un cristiano evangélico, ¿por qué?, ese jabón era falsamente así llamado, era herético, era ficticio. ¿Así que qué podían hacer? En su desilusión muchos de ellos empezaron a formar grupos disidentes.

El surgimiento de grupos disidentes

Nosotros empezamos la implementación de los cambios doctrinales en 1987, pero varias separaciones ocurrieron antes de eso, catorce de los treinta y cuatro eran división de divisiones. Los nombres de estos grupos están revelados: La Iglesia de Dios del Misterio; el Misterio del Ministerio del Reino; y mi favorito sin precedentes, la Nueva Luna, la Iglesia de Dios en los Países Bajos.

Muchos de estos grupos todavía están formándose, aunque los números cada vez son más pequeños. Algunos tienen historias bastante trágicas. Un año después de que La Iglesia Familiar de Dios empezó, por ejemplo, el líder y su esposa se divorciaron.

Nuestro grupo disidente más grande, la Iglesia de Dios Unida, se formó poco después que mi papá dio en 1994 el sermón de Nochebuena (vea capítulo 7). Tiene aproximadamente dieciocho mil miembros.

La Iglesia de Dios Global cuenta aproximadamente con siete mil miembros y es liderada por uno de los estudiantes del Sr. Armstrong, Roderick Meredith. [quien ahora lidera muchas de las mismas personas bajo diferentes nombres de la iglesia]

La Iglesia de Dios de Filadelfia, es la más antigua de estas disidencias y tiene aproximadamente tres mil miembros.

Una minoría de nuestros antiguos miembros, si se podría asignar un número, se han unido a otras denominaciones cristianas. Estas personas pueden haber sentido que la congregación de la IDU a la que ellos estaban asistiendo, no estaba haciendo los cambios lo bastante rápido, o pudieron estar descontentos con su pastor, o quizás ellos tenían números significantes de familiares en otras denominaciones.

Otros simplemente han encontrado que su congregación local de la IDU no estaba provista para servir la totalidad de necesidades de todos los miembros, a la luz de los muchos cambios que nosotros hicimos. Ellos sentían que necesitaban entrar al Cuerpo de Cristo en otra parte con el objeto de encontrar ayuda y sanación.

Nosotros no estamos contentos de perder a esas personas, pero nos alegramos que ellos se hayan unido a una iglesia saludable, con creencia bíblica.

Así, después de todos los cambios doctrinales de los últimos años, aquí es donde estamos de pie: cerca de setenta mil personas permanecen con nosotros y hemos perdido aproximadamente setenta mil miembros. Sólo treinta mil personas, quizás menos de eso, asisten a los grupos disidentes, un grupo más grande de cuarenta mil personas permanecen en sus casas, desconcertados, frustrados y no sabiendo qué hacer o qué creer. Así que ellos no van a ninguna parte; ellos están alejándose de todo.

Mi esperanza es que todos se dejen llevar por el Espíritu de Dios para abrazar el evangelio real del Salvador Viviente y encuentren la vida abundante que Él promete dar.

Esa vida abundante no es aceptar una porción de doctrinas esotéricas, sino viniendo humildemente al autor de la vida, Jesucristo. Él y ningún otro es el centro y enfoque del evangelio.

No puedo acabar este capítulo sin mencionar las palabras del apóstol Juan al cierre del libro final en el Nuevo Testamento: "El Espíritu y la novia dicen: "¡Ven!"; y el que escuche diga: "¡Ven!" El que tenga sed, venga; y el que quiera, tome gratuitamente del agua de la vida" (Apocalipsis 22:17).


 

[1] No hay ningún derecho de propiedad literaria en la primera edición de Herbert W. Armstrong respecto a Los Estados Unidos y Gran Bretaña en la Profecía, probablemente porque es demasiado similar al libro de J. H. Allen.

[2] El Noticiero, 21 de mayo de 1979, 1.

[3] El Noticiero, 16 de noviembre de 1981, 1.

[4] El Noticiero, 28 de diciembre de 1981, 1.

[5] Herbert W. Armstrong, Las Buenas Noticias, 20 de noviembre de 1978, 5.

[6] Ídem

[7] Ídem, 4

[8] Armstrong,"CONGRESO DE MINISTROS LÍDERES", 10.

[9] ¿Herbert W. Armstrong,"¿Que es la obra?" El Noticiero, 30 de junio de 1980, 1

[10] John Robinson," Cómo evolucionaron las reglas alto-bajo de la IDU", En Transición, 16 de diciembre de 1996, 7.

[11] Las Buenas Noticias, 18 de diciembre de 1978, 5.

[12] Robinson,"Regla arriba-abajo", 7.

 

[13] Ídem

[14] Herbert W. Armstrong,"La Pura Verdad sobre los pactos", Las Buenas Noticias, 18 de diciembre de 1978, 1, 8.

[15] Herbert W. Armstrong,"No diezmar es robar", El Noticiero, 9 de julio de 1979, 1, 5.

[16] Herbert W. Armstrong,"¡Y AHORA CRISTO PONE A LA IGLESIA TRAS LA HUELLA DOCTRINAL!" El Noticiero, edición especial, 19 de febrero de 1979, 2.

[17] Herbert W. Armstrong," SIETE PRUEBAS DE LA VERDADERA IGLESIA", Las Buenas Noticias, 20 de noviembre de 1978, 16.

 

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