Una adolescente pregunta:
¿Quién es este Jesús?

 

¿P

uede decirnos quién es este Jesús? A mis amigos y a mi nos gustaría hablar con él pero no sabemos como empezar. Algunos de nosotros hemos tomado decisiones equivocadas, necesitamos alguien con quien hablar. Hemos oído algo sobre Jesús pero en realidad no tiene sentido para nosotros.

         Los maestros nos hablan de las parábolas de Jesús. Son historias bonitas, pero no contestan nuestras preguntas y no resuelven las dificultades que enfrentamos cada día. No podemos entender por qué se supone que ser cristiano cambia nuestra vida completamente.

         Se nos hace pensar que los cristianos SIEMPRE tienen las respuestas y que NUNCA se equivocan. Pero vemos que en la mayoría de los casos eso no es cierto. Parece que Jesús fue un hombre bueno y amable, pero, ¿por qué vivió y luego murió? Además de ir por allí diciéndole a la gente que se traten amablemente unos a otros, ¿qué hace que Jesús sea tan especial? ¿Y qué haría Jesús hoy si enfrentara algunas de las presiones por las que nosotros pasamos?

         Sabemos por nuestras clases de Educación Religiosa que Dios ha dado un código moral en la Biblia, una explicación de los valores y lo bueno y lo malo.

Pero después oímos muchas discusiones sobre qué significa en realidad lo que la Biblia dice. Todo parece tan confuso y contradictorio. ¿Cómo puede un líder decir que la Biblia dice una cosa y otro decir lo contrario?

         Es más, ¿por qué hay tantas iglesias diferentes? Cada una parece estar convencida de que Dios los quiere más. ¿Qué de los protestantes y católicos? Cada uno de ellos dice que conoce y sirve al mismo Dios, un Dios que se supone enseña amar a todos, pero entre ellos parece que siempre pelean. ¿Dónde encajan Dios y Jesús en este cuadro?

         En las clases de historia hemos aprendido que algunos de los períodos más violentos y sangrientos han sido un resultado de ¡cristianos matándose entre ellos o haciendo guerra contra otros! Por las evidencias que hemos reunido, parece que conocer a Jesús quizá causa las guerras. Si este fuera el caso, ¿cómo nos va a ayudar en nuestra vida conocerlo?

         ¿Y por qué es tan importante que Jesús fue crucificado? Nuestras clases de historia también nos dicen que los romanos crucificaron a mucha gente, a veces como castigo por crímenes y a veces por venganza o locura. Así que, ¿por qué la crucifixión de Jesús es tan especial? Frecuentemente oímos de gente que muere por sus creencias, pero, ¿qué hizo Jesús que su muerte es tan importante?

         No estamos seguros de cómo se supone que la gente aprenda sobre Jesús. Aún los que van a la iglesia regularmente y dicen que conocen a Jesús, no son de mucha ayuda. ¡Solo tienes que creer! No dicen. ¿Solo creer qué?

         Ellos “solo creen”, pienso yo, que un día nos amanecerá y lo descubriremos por nosotros mismos. Pero, ¿cómo y cuando lo aprendieron ellos? ¿y por qué es tan difícil para ellos explicárnoslo?

Se nos dice que quizá cuando seamos mayores podremos entender. Estamos cansados de esperar. Ya estamos creciendo y todavía no entendemos.

         Pronto será demasiado tarde. Si Jesús es tan especial, y si él nos ama tanto, necesitamos saber de él ahora.

         Es ahora cuando estamos tomando las decisiones más difíciles. Estamos decidiendo sobre nuestra virginidad, la sexualidad, las drogas, el alcohol, la ética de trabajo y la educación. Nos preocupa la escuela, los exámenes, nuestra carrera, el futuro, dejar el hogar y lo que vendrá en la vida.

Sería mejor si supiéramos y entendiéramos a Jesús ahora, no después de haber pasado por todas estas cosas y haber tomado tantas decisiones difíciles sin su ayuda. Pero no sabemos por donde empezar a tener una relación con Jesús. Queremos que nos enseñen estas cosas. No necesitamos que nos sermoneen. Queremos sentirnos parte del cristianismo, no verlo desde afuera. Necesitamos estar en ese grupo de gente que miró la crucifixión de Jesús y entendió por qué.

         No es que no lo intentemos. Algunos de nosotros estamos en las puntas de los pies, tratando de ver sobre todos los demás en el cristianismo. Estamos tratando de tener un vistazo de quién fue Jesús, pero nadie nos permite pasar en la multitud. De hecho, algunos hasta nos sacan del camino.

         Los adultos que nos hablan sobre Jesús se concentran en “hacernos ir a la iglesia” o “tratar que los hijos se queden en la iglesia”. Esta es sólo una solución a corto plazo. Es casi como si fuéramos apartados a codazos por el momento, mientras los adultos intentan ver que hacer con nosotros. En algún lugar, de alguna manera, se perdió un punto. A nosotros nos preocupa nuestro futuro a largo plazo. Necesitamos una razón más sustancial para quedarnos en la iglesia. Queremos una relación con Jesús que se desarrolle y crezca.

         Nuestros padres y otros adultos sólo nos dicen que si tenemos una relación con Jesús, será más fácil manejar nuestros problemas. Pero nosotros no sabemos y ellos no saben cómo enseñarnos a comenzar a tener esa relación con Jesús. Pero a veces sabemos que Dios está allí. A algunos de nosotros hasta nos han sido contestadas nuestras oraciones cuando le hemos llevado nuestros problemas y temores a él. Sentimos como si él está allí y se preocupa por nosotros. Pero todavía no sabemos suficiente sobre él para comenzar a construir una relación. Por ejemplo, ¿Qué significa ser salvo? Necesitamos una iglesia que nos diga cuando, donde y cómo aprender estas cosas. Estamos listos y esperando.

 

 

por Barbara Silcox,
una adolescente que vive en Inglaterra. Este artículo apareció primero en La Pura Verdad Británica

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