Pagando el precio
por Maria
Sinkler,
Northern Light
–"Mamá, ¿qué le pasó al carro? Jessica quedó boquiabierta al ver que el espejo retrovisor estaba colgando de la puerta del carro de su mamá. ¿Tuviste un accidente?
–“No”, dijo mama. “Estaba en un estacionamiento cuando un muchacho pasó corriendo y arrancó el espejo.”
–¿Qué pasó con el muchacho?, preguntó Jessica.
–Cuando vi, un policía lo llevaba. Él y su amigo robaron algunas cosas de una tienda al otro lado de la calle. El policía los vio salir corriendo de la tienda y los persiguió. El otro muchacho escapó, pero cuando este otro trataba de escapar, colisionó con mi espejo y cayó.
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–¿El
policía lo llevó a la cárcel?
–Bueno, no es en realidad una cárcel. El policía me pidió que fuera a la estación de policía y escribiera lo que pasó. Vi cuando el policía metió al muchacho en un cuarto con puerta de acero y una pequeña ventana.
Jessica vio el espejo quebrado del carro de su mamá. –¿Pagará él la reparación del espejo?
Mamá frunció el ceño. “Él probablemente no tiene dinero. Nosotros tendremos que pagar la reparación. Sabes, estos muchachos no tomaron buenas decisiones hoy. ¿Sabes que lo que hicieron está mal?”
–Sí, ellos robaron y también infringieron la ley y también la ley de Dios. Luego ese muchacho rompió tu espejo. Creo que estarán en problemas cuando sus padres lo sepan.
Mamá asintió con la cabeza.
¿Estás enojada con esos muchachos, mamá?
–No estoy enojada. Estoy frustrada, por lo menos nadie resultó herido. ¿Sabes qué? Dije una oración por esos muchachos. Oré para que Dios les ayude a ver que robar es malo y que deben pedirle perdón a Dios.
–Esos muchachos quizá no van a la iglesia. ¿Los perdonará Dios?
–Jessica, ¿recuerdas por qué Jesús murió en la cruz?
Jessica pensó por un momento. “Jesús murió para pagar el precio por nuestros pecados. Creo que ya contesté mi propia pregunta.
Mamá sonrió. Ciertamente lo hiciste. No importa cuán joven o cuán mayor seas, tampoco si asistes a la iglesia o no. Todos tenemos que pedirle perdón a Dios, y Dios nos perdonará porque Jesús murió en la cruz.
–Mamá, ¿Qué pasará si esos dos muchachos continúan robando? ¿Dios los perdonará?
–Sí, lo hará. Dios es muy paciente, pero Él también espera que cambiemos y algunas veces aún tendremos que pagar y sufrir por el mal que hicimos.
–Creo que no sería justo si el otro muchacho no es atrapado.
–No, no lo sería, pero Dios sabe quien es. No puede ocultarse de Dios. Dios todavía puede castigarlo. Recuerda Jessica, Dios lo ve todo. Mamá abrazó a Jessica. Ahora entremos a casa. Tengo que llamar a tu papa y contarle lo que le sucedió al carro. ¤
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