Funeral
Esta sección contiene las ceremonias de funeral y de sepultura. La ceremonia de funeral es realizada más comúnmente en un servicio en un santuario o en la casa funeraria, y la de sepultura en el cementerio después del servicio funerario. Ambas ceremonias pueden unirse para formar una sola ceremonia funeral, lo que el ministro o la familia deseen. Ambas ceremonias pueden ser adaptadas por el oficiante según sea necesario o apropiado a la ocasión.
Ceremonia Funeral
Como familiares y amigos, hemos sido reunidos por la vida, la muerte y la venidera resurrección de ______________________________ (nombre completo)
(Decir una biografía de la vida, la familia y la historia personal del fallecido)
En medio de nuestro dolor, nuestro compasivo Padre Celestial nos da consuelo, esperanza y paz y su Hijo Jesucristo.
No hay nada más temible y doloroso que la muerte. Siempre tememos lo desconocido y nos duele la pérdida de un ser querido. ¿Qué es este gran desconocido, esta dolorosa pérdida llamada muerte?
¿Es la muerte el final? ¿Es para siempre la pérdida de un ser querido? La respuesta a estas preguntas nos libera de los temores de hoy y nos da esperanza para mañana. Jesús nos dice: “Conocerán la verdad y la verdad los hará libres”.
Cuando Jesús supo que su amado amigo Lázaro estaba muerto, declaró: “Nuestro amigo Lázaro duerme, pero voy a despertarlo”.
Cuando Jesús llegó, vio a María y a muchos otros llorando. “Jesús se turbó y se conmovió profundamente y lloró”. Pero antes de eso, Jesús había revelado esta animadora verdad a todos los que lloraban: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque esté muerto vivirá”.
Cristo Jesús nos ama tanto que comparte nuestra humanidad. Él sufre con nosotros. Él llora con nosotros. Incluso murió como nosotros y resucitó por nosotros. En él está nuestra libertad de la esclavitud de la muerte y su sufrimiento.
En el libro de Hebreos se nos dice: “Ya que ellos son de carne y hueso, él también compartió esa naturaleza humana para anular, mediante la muerte, al que tiene el dominio de la muerte, es decir, al diablo, y librar a todos los que por temor a la muerte estaban sometidos a esclavitud durante toda la vida”.
Jesús dio su vida por nuestros pecados, liberándonos de la esclavitud de la muerte. El apóstol Pablo proclamó: “¿Dónde está, oh muerte tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley. ¡Pero gracias a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!”.
Porque Jesús vive, ¡la muerte no es el final! Es sólo un paso temporal en el plan de Dios para la vida.
(Sólo para creyentes)
Por fe, ________________________ (nombre completo) aceptó a Jesucristo como su Salvador personal. En su conversión (primer nombre) experimentó la muerte más importante de todas, la muerte del viejo yo. Ese día recibió una nueva vida en Cristo.
El apóstol Pablo explica las buenas noticias de esta manera: “Pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, que es la vida de ustedes, se manifieste, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria”.
Cristo era la vida de __________________ (primer nombre) (Corto resumen de la vida cristiana de el fallecido).
Es en esta esperanza y verdad por la cual ___________________ (primer nombre) vivió. Esta es la esperanza y la verdad por la cual todos nosotros podemos encontrar vida.
Pablo escribió: “Hermanos, no queremos que ignoren lo que va a pasar con los que ya han muerto, para que no se entristezcan como esos otros que no tienen esperanza. ¿Acaso no creemos que Jesús murió y resucitó? Así también Dios resucitará con Jesús a los que han muerto en unión con él. Conforme a lo dicho por el Señor, afirmamos que nosotros, los que estemos vivos y hayamos quedado hasta la venida del Señor, de ninguna manera nos adelantaremos a los que hayan muerto. El Señor mismo descenderá del cielo con vos de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Y así estaremos con el Señor para siempre. Por lo tanto, anímense unos a otros con estas palabras” (1 Tesalonicenses 4:13-18).
La muerte ya no es un misterio, manteniéndonos en temor y desesperación. Nuestro Señor y Salvador Jesucristo nos ha hecho libres.
Pablo proclamó nuestra libertad mediante Cristo: “Fíjense bien en el misterio que les voy a revelar: No todos moriremos, pero todos seremos transformados, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados. Porque lo corruptible tiene que revestirse de incorruptible y lo mortal, de inmortalidad. Cuando lo corruptible se revista de lo incorruptible y lo mortal de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: La muerte ha sido devorada por la victoria”.
(Para todos)
Con nuestros corazones consolados y fortalecidos con esta verdad, caminemos en el amor de Cristo. Veamos hacia delante hasta el día cuando seremos reunidos con nuestros seres queridos en el regazo de Dios.
Mantengamos viva en nuestros corazones esta visión del futuro. “Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir, lo mismo que el mar. Vi además la santa ciudad, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, procedente de Dios, preparada como una novia hermosamente vestida para su prometido. Oí una potente voz que provenía del trono y decía: ¡Aquí entre los seres humanos, está la morada de Dios! Él acampará en medio de ellos, y ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con ellos y será su Dios. Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento, ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir”.
Oremos. (Una oración de consuelo y fortaleza para la familia)
Ceremonia de sepultura
Al reunirnos para poner el cuerpo de ______________________ (nombre del fallecido) en la tumba, recordemos las palabras del apóstol Pablo: “Cuando Cristo, que es la vida de ustedes, se manifieste, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria”.
Jesús ama y cuida a los vivientes. El salmista dijo: “Tan compasivo es el Señor con los que le temen como lo es un padre con sus hijos. Él conoce nuestra condición; sabe que somos barro. El hombre es como la hierba, sus días florecen como la flor del campo: sacudida por el viento, desaparece sin dejar rastro alguno. Pero el amor del Señor es eterno y siempre está con los que le temen; su justicia está con los hijos de sus hijos, con los que cumplen su pacto y se acuerdan de sus preceptos para ponerlos por obra”.
Al entregar este cuerpo a la tumba, recordemos que _________________ (nombre completo) está siendo guardado por el Señor.
También recordemos lo que el profeta Isaías dijo: “Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti confía”
Mantengamos nuestras mentes en Cristo y en la realidad de sus promesas, él nos dará consuelo y fortaleza. Oremos. (Oración por consuelo y fortaleza para la familia).
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